Lo hice


No dormí mal, pero me desperté antes de que sonara la alarma. Me bañé, me alisté, desayuné en la habitación (jugo de mora, pan con miel de abeja) y las frutas las eché en una bolsita para comérmelas en el corral. En nuestro caso cada uno de los dorsales tiene las instrucciones: en la orilla, el número de “ola” o la tanda en la que te toca salir. Los casi 47 mil corredores se dividen en 3 momentos para salir: 9 am, 10 am y 10 y 40 am. A mí me tocaba en esa tercera ola, ubicada en el corral 56. El color del dorsal te dice dónde te toca esperar. Mi dorsal era anaranjado. En una especie de parqueo enorme, esperamos poco más de dos horas. En ese lugar había baños, cafecito, y una fila de al menos diez camiones de UPS, cada uno con numeración, y según esa numeración, les dejabas la bolsa con la ropa seca y limpia que te pondrías al final en Central Park. Cuando nosotros salíamos a correr, los camiones salían directo en caravana a Central Park. ¡Seguro que todos desordenados!

La espera me daba miedo porque como me habían contado, sí hay que aguantar digamos un rato de frío, pero el día frío tuvo cielos despejados y soleados… así que me senté al borde de una acera a llevar solcito, cubierta con una cobijita roja que me llevé. No necesité nada más. Comencé a observar a todos,… no hubo uno solo con que pudiera hablar español. Era gente de todo lado. De todo el mundo. Conversé con unos italianos muy simpáticos que no entendían por qué yo había venido sola a correr, con un británico que me dijo que “cualquiera puede correr maratón” y un estadounidense que me dijo que había escogido la mejor de las maratones para comenzar. Los tres coincidieron en que la peor parte de hoy serían “los puentes”. Abrí la bolsa de la comida y mordí una manzana. Tuve un déjá vu hasta el primer fondo en que iba solita en el bus de los Chi Runners, y Adrián me ofreció una manzana. Casi un año después ¡qué hago yo aquí!

Como estábamos al lado del puente Verrazano, vimos salir a las primeras dos olas. Las figuras de los corredores sobre en puente me emocionaron tanto… ya solo faltábamos nosotros. Les aplaudimos y les gritamos desde abajo. Hicimos una corta fila hacia el corral, nos colocamos en la salida, y dos cañonazos que me retumbaron en el pecho me sacaron los nervios. Ya vamos a correr. Frank Sinatra en los altoparlantes cantaba “New York, New York” y todos lo seguimos. Le di “start” al Garmin y comencé a correr.

Me parecía increíble que la gente paraba en medio puente a tomarse fotos… ¡cómo se les ocurre! O sea, sí, se ve precioso y es una panorámica extraordinaria pero ¿cómo va uno a parar si acaba de comenzar? Ya en el suelo, los primeros guantes, sombreros y chaquetas botados. El sol nos calentaba lo suficiente para deshacerse de todo lo que sobrara. Para muchos este puente es una “subida muy fuerte”, “la primera cuesta”, pero sin sonar rajona, en los entrenamientos hemos subido cosas peores. Es más, puede que se sienta más fuerte subir el bulevar de Rohrmoser que la inclinación del Verrazano. ¡En serio! Recordé que yo le había preguntado a Alvarito el entrenador que cómo eran las “cuestas” de NY y se había reído. Yo pensé que exageraba pero… tenía razón, como en tantas cosas.

Al final del puente, comenzamos a correr en Brooklyn. Las casitas de ladrillos, los latinos saludándonos en las aceras, muchas bandas y mucha música en el trayecto. La gente leía mi camiseta y decían “Go Nila” (solamente los latinos leían Nela). A estas alturas, corroboré en el Garmin que llevaba un pace constante desde la salida: 7.15. Sentí que era un pace alegre, constante, que no me desgastaba pero me mantenía fuerte y avanzando. Esa sería mi “velocidad de crucero” durante toda la maratón, hasta antes del final, donde se vale acelerar si uno se siente bien. Brooklyn se me hizo largo, ¡bastante largo! Hasta que pasamos otro puente y pasamos a Queens. Ya a estas alturas había mucha gente caminando, pero no hay que desconcentrarse. En cada milla había Gatorade y agua, y paré en todas las estaciones aunque fuera por un traguito. También iba comiéndome una gomita de gel alternada con Tricopilias. ¡Buen consejo de Alfredo!

A medio camino. Pero feliz.

Cada vez que pasaba puntos de control, donde el chip marcaría mi avance en la maratón, me acordaba de que en Costa Rica tenía mucha gente pendiente de mi paso por esos puntos. Me los imaginaba diciendo “Ya pasó las primeras 10 millas” “Está llegando a la milla 13” y como seguía al mismo pace pensé que estarían felices de ver que no había aflojado. Yo estaba más que feliz. Se me hizo un poco largo llegar hasta la mitad, y comencé a sentir ganas de parar a orinar. Por Dios, ¡nunca he necesitado orinar en media carrera! Pero era urgente y no quería ignorar lo que el cuerpo me decía, así que paré en una cabina de las muchas que hay en el recorrido, y luego de una corta fila de 3 muchachas, pude orinar y seguir. Habré perdido unos 8 minutos, pero me sentí mucho mejor después.

Ahora el reto era llegar a los 30 k. Y se me hizo largo. Cada vez había menos gente aplaudiendo (claro, si ya están hartos de ver gente pasar desde las 9 am y ya iba a ser la una!) De nuevo… cuánta gente caminando… no sé si por cansancio o por ver paisajes en los puentes, pero me sentía fuerte para seguir y mantener el pace, aunque ya iba a 7:20 más o menos. Traté de no pensar en el tiempo final que haría, sino concentrarme en correr bien, en que no me dolía nada… nada! Y cada vez que la gente decía “ahí viene otro puente”, yo apliqué el braceo que nos enseña Alvaro desde el primer día, y problema resuelto. Cuál cuesta.

Uno de los puentes más bonitos y más largos me trajo una sorpresa: había banderines que decían, en el siguiente orden:

“If easier means 10 miles…”

“…then, welcome to easier…”

“Welcome to Manhattan”

¡Ya casi! Y de bajadita! Iba motivada y contenta, poco cansancio, sin dolor, pero tampoco sabía que el hecho de que se acabaran los puentes no significaba que no me faltara lo más difícil. Claro, porque la primera Avenida, la quinta y el inicio de Central Park se hacen largos, monótonos, y repito, mucho del público ya está cansado de gritar y aplaudir. En una acera vi una bandera de Costa Rica y le pegué un grito que creo que ese muchacho todavía está asustado. Me contestó con una sonrisota y un pura vida que me ayudaron a seguir.

Reconocí los árboles de Central Park,… y ahí comenzó la maratón. Según mis cuentas y el Garmin, me quedaban como 8 kms. Yo me decía en mis adentros “Nela no es nada, mae… no es nada. Hágase un entrenamiento, es como lo que corremos en los entrenamientos. No es nada.” Pero ya tenía las rodillas resentidas, y las piernas me estaban diciendo “esto es más de lo que has corrido en toda la vida”. Mucha cabeza. Me di cuenta de que no iba a toparme con el famoso “muro” que a veces lo provoca el gasto de reservas de glucógeno, pero que tenía que motivarme mucho porque la clase de vueltón que hay que darle a Central Park no es jugando.

La cara lo dice todo: voy cantando pero me duele todo. "Uptown girl... "

Cerca de Columbus Circle, supe que era la última vuelta y ahí ya las caras del público cambian. Porque ellos saben que uno viene fundido. Mi pace ya era de 7.25, pero me gustaba la idea de que vieran que no pensaba entrar caminando, no señor, este era el momento de sacar las reservas. Así que apenas entré a Central Park lo supe: aquí hay que dejar todo, todo, todo. La gente más alegre y más bulliciosa nos esperaba. Me quedaba una milla y dos yardas… oh Dios. Ya no tenía piernas, pero tenía tanto corazón y tanta alegría. Me había puesto uno de los audífonos y en el shuffle me salió Uptown Girl, y comencé a cantar como una loca. De por sí aquí a nadie le importa, nadie sabe qué me pasa, y canté y corrí, canté y corrí hasta que grité “Vea qué cierre, Alvarito…” y ya sin nada, sin nada, entré corriendo y feliz en medio de muchos gritos. Llegué a la meta. Corrí una maratón. Lo hice. Pude, lo hice. Dios mío, ¡LO HICE!

La sensación de dolor de piernas no era nada comparada a la felicidad de ver que había podido. Corrí la maratón de Nueva York. Caminé hacia donde nos esperaban con las medallas, y un señor que me puso la mía me dijo “Beautiful country”. Iba sonriendo, y riéndome sola, iba tan asombrada de lo que acababa de hacer… porque no caminé. Porque no paré más que para ir al baño. Porque no dejé de disfrutar cada barrio, porque no hizo frío, porque hasta hubo un sol parecido al de diciembre en Costa Rica. Porque… porque pude.

No sé ponerlo en palabras, no puedo escribirlo en bonito, sólo sé que pude y lo hice. La famosa lesión que tanto me asustó hace un mes, ni siquiera se asomó. Mi dolor de piernas era cansancio. Y ahí iba, en ese mar de gente cansada y feliz, caminando hacia los camiones de UPS a retirar mis cosas. Caminar luego de correr 42 kms sí me dolió. Me cayó como un “yunque” de cansancio encima, y pensé… “hay que estar loco para correr esto otra vez, no creo que yo corra esto dos veces… no no. Esto es mucho para el cuerpo.” Cuando llegué al hotel y me pude bañar, seguía repasando el recorrido en mi cabeza, pensando que sería bonito hacer un mejor tiempo el otro año.

¡Le di la vuelta a la Manzana! Gracias a Dios.

Damaris Wesson tenía razón. Los maratonistas no tienen memoria. Hay quienes cruzan la meta y sienten que son personas diferentes. Que la maratón los cambió y que ahora sienten que son mejores, que son capaces de casi cualquier cosa que se propongan. Yo tengo una mezcla de sensaciones. Primero, me siento profundamente orgullosa de la carrera que hice. Mantuve mi pace lo más constante posible. Segundo, corrí feliz, disfrutando todos los barrios, las caras de la gente, las manitas de los niños haciéndonos hi five, todo. Tercero: gracias a los entrenamientos con el grupo, la ruta no me pareció pesada ni las cuestas fuertes. Además, repito, no paré a caminar, no me tuve lástima. Cuando sentí que el cuerpo ya no tenía fuerzas, me trabajé mentalmente hasta convencerme de que no faltaba nada, me concentré en no perder la cabeza y pude cerrar con ganas, fuerte y feliz. Es como graduarse en determinación y disciplina. Me gradué en Central Park, en una tarde soleada de otoño, en noviembre, a la par de miles de campeones que tampoco se rindieron. Corrí 42 kilómetros, esta fue mi primera maratón, y ahora que el dolor se va desvaneciendo, pienso que no será la última.

 

Advertisements

Comments

  1. Me encantó el post! :) Muchas felicidades por la meta alcanzada, y supongo que ahora seguiremos leyendo sobre la preparación para la segunda vuelta a la manzana ;)

    Saludos,
    Andrea

  2. ay nella!!! me siento tan orgullosa y tan feliz de que lo lograras, -aplicando deshidratación emocional, desde el segundo parrafo- guapa, aca la espero para que entre mojito y mojito me lo cuente todo, segundo a segundo

  3. Muchas felicidades por alcanzar esta meta!! Que alegriá celebrar cuando uno sabe que la planificación valió cada paso del camino! saludos!

  4. Qué crónica más bonita, Nela. La felicito y la envidio; y gracias por compartirlo!

  5. Felicidades!

    Me encantó la descripción de la carrera, del antes y el después.

    La meta llegó y creo que el camino que recorriste desde el día en que te propusiste correr la maratón valió la pena al llegar Central Park.

    Al final, terminaste como decía Frank en aquella canción:
    “I wanna wake up in a city, that doesn’t sleep.
    And find I’m king of the hill – top of the heap”

  6. Nela eres una campeona! me siento muy orgullosa de ti! Un saludo desde Alajuela!

  7. Muchas Felicidades!! No queda mas que decir que sos una campeona y toda una inspiracion. Desde aca te gritelo que te dije una vez que iba a hacer por vos GRANDE NELLA!!!.Nos inspiraste y nos pusiste a sonar con NY. Te cuento, el sabado pasado empece mi entrenamiento para Chicago 2012!! :) Gracias y por favor no se que vas a hacer, pero este Blog nos atrapo asi que no nos puedes dejar… :)

  8. Muladecarga says:

    se me aguaron los ojos leyendo tu relato. Aunque solo haya corrido medias maratones, sé lo gratificante que es tu logro. Felicitaciones por esto, desde hoy hasta el último de tus días serpas una maratonista ;) Nadie nos quita lo corrido!

  9. Muchas Felicidades, he seguido tu blog desde el inicio.

  10. Leonardo Acevedo says:

    Nella Felicidades “CAMPEONA”.!!! Lo lograste y Nunca lo dude, el relato de tu 1ra Maratón me transporto en cada párrafo en cada palabra, por todos los lugares que ibas pasando, y todo lo que ibas sintiendo, hiciste una gran Maratón, supiste administrar bien tus energías, llevaste un excelente pace, y nunca te rendiste “SOS UNA CAMPEONA”, yo estuve el Domingo pensando en vos, y deseándote muchos éxitos y por dicha así fue

    Ojala que aquí no termine tu Blog, por que realmente me quede atrapado en el

    Saludos, desde Nuestra Bella Patria COSTA RICA

  11. Mi felicidades, en efecto el cruzar esa linea te cambia la vida para siempre. y creo que si viste el muro…solo que para ti fue una cerca de jardion, el solo hehco de pensar ( ya falta poco no es nada) es por que tu mente estaba apunto de perder el rumbo jeeje , pero a pura fuerza la pusiste de nuevo en el camino.

    Disfrutalo, esa primera vez nunca se olvida

  12. Wow! Impresionante!! Dan ganas de ponerse las tenis y salir corriendo! Muchas felicidades, un relato que le pone la piel de gallina a cualquiera.
    Mis respetos!!!

  13. con un nudo en la garganta, los ojillo aguados al leer este post, mis más sinceras felicitaciones!! yo la vi entrenar en más de un fondo con Alvarito y su disciplina y su actitud positiva es simplemente extraordinaria. sientase muy orgullosa por este logro, y porque no, por la siguiente maratón!… Felicidades Maratonista!

  14. Increible leer este post!!! Definitivamente se lee la emoción de ese día Nela, la determinación y esa felicidad de terminar!!! FELICIDADES!!!!! Nada es imposible para los que somos positivos!!!

  15. Muchas felicidades por cumplir tu meta. Me encantó tu post aunque no habia visto el resto del blog antes!

  16. Waaooo, que post más bonito, siempre recuerdo tus tweets sobre la preparación que tenias para correr la maratón, me parece increíble que ya lo hayas hecho, el tiempo va rápido, jeje, muchas felicidades! me inspiras mucho para correr mi propia maratón, que aunque no se corre en las calles de la gran manzana, se corre en pasillos de universidad, entre libros, computadores y muchos números binarios…!
    Saludos…! muchas felicidades, de nuevo.. :)

  17. Felicidades por tu primera maratón.

    Bonito relato de tu experiencia..jj hasta lo transporta a uno por unos intantes a la vista que tenías y el asfalto que te comias paso a paso.

    Saludos

  18. Gina Mitchell Bernard says:

    Me sacaste las lágrimas… It´s all I can say.

  19. Felicidades! Es inspirador leer este post. Siempre he querido correr y me cuesta tanto empezar. Mi meta es empezar y luego poder hacer esta maratón. Hace algunas semanas encontre el blog, y me dí cuenta que no solo yo pensé… como cuesta… espero en algún momento yo también poder decir: Lo logré! Felicidades, otra vez!!!

  20. Muchas felicidades Marianella y este es como un entrenamiento para los demás maratones de NY hasta que el mismo maratón de NY sea como un paseo en el parque.

  21. Marianella, muchísimas felicidades… realmente estoy muy motivado empezando un plan para correr mi primera maratón el próximo año, quien sabe, tal vez sea la de NY, o quizá antes… Estoy seguro que su ejemplo nos guiará a muchos a cumplir este sueño de LOCOS…

  22. Felicidades ¡disfruta el premio a tu esfuerzo!

    He seguido su blog prácticamente desde el inicio y como he visto que eres una excelente periodista me gustaría que busques a Maikel Melamend otro ganador quien hizo historia en la maratón de NY

  23. Hola Nela, q lindo leer esto y saber que te fué tan bien! muchas felicidades y bienvenida a la ”élite” ,valió la pena tanto esfuerzo! Y tranquila,esa negación a la idea de hacerlo de nuevo se va rápido, una señora maratonista dice q correr un maratón es como parir : duele,cansa y cuesta pero después se les olvida y que venga la siguiente!Así que adelante ,porque de este “vicio” nadie se safa! :)

  24. Jejejeje, yo tampoco tengo palabras para describir lo emocionante y lindo que fue seguirte ese día, lo que rece, lo contenta que me ponía cada vez que avanzabas etc… Excelente la crónica Nelita de verdad que es como estar viendo la pelicula … Felicidades de nuevo … ;)

  25. Ricardo Pereira says:

    Waooooooooooooooooooooo recuerdo cuando iniciaste esto y yo te escribi por que estaba iniciando y me servia para mitivarme, todavia me sirve y al leerlo me siento orgulloso deese logro Nella, que maravilla el sueño esta cumplido y ahora a seguirle dando felicidades

  26. Leer esto no me resulta increíble…ya todos sabíamos que lo ibas a hacer..pero cómo no sentirse emocionado…pucha mae más carga sos!!!! Felicidades

  27. tatiana brenes says:

    Hace muchos meses que he leido varias de tus lindas y fascinantes historias y realmente esperaba con gran emoción que llegará el gran día de esa gran vuelta por la manzana .. Compartí alguno de los fondos con Alvarito y definitivamente es necesaria una gran determinación para lograr esa gran meta…… MUCHÍSIMAS FELICIDADES .. E infinitas gracias por compartirlo !!

  28. Nela, muchas felicidades, gracias por compartir tu logro con nosotros, para los que apenas empezamos es de gran inspiración, y hasta llore de la emoción, como si yo hubiera estado ahi!!! Aqui te seguimos, para leer tu proximo sueño!!!
    Eres una campeona!!!

  29. Felicidades! He seguido su blog desde hace algunos meses y me alegra que lo haya logrado. En realidad me inspira mucho… quiero entrenar y correr una maraton! La de NYC suena chivisima!

  30. bienvenida a las estadisticas, ya sos parte de un numero muy selecto de ser humano, marathonista

  31. Felipe Suarez says:

    Nela que bonita historia y como te felicito por haber logrado este sueno y maraton! Adelante con las proximas metas! ;)

  32. Nella, lo lograstes, me encantó el post, te tuve en mis oraciones y espero te fortalecieran en algún momento. Eres una campeona, y por cierto, cuando es la próxima…

  33. Sobra comentar la emoción al leer el post, Nela lo unico que se te puede decir es Felicidades que Campeona!!!

  34. Demasiado bonito el relato y transmite tanta emoción que hasta que antoja. Yo el próximo año por al Chirripo por primera vez y creo espero sentirme así tan contenta como vos al llegar a la cumbre (hace un año, con sobrepeso, no se me hubiese ocurrido ir jamas). Felicidades.

  35. Fabricio Pereira says:

    Felicidades Nela. Qué ejemplo digno de imitar!!!
    Leyendo el relato me emocioné, me asusté, me preocupé, me alegré y lloré cuando llegamos a la meta…
    Que Dios te siga ayudando y bendiciendo en todos tus proyectos.

  36. wilmer Quirós Jiménez says:

    Que bruta mas carga!!!! FELICIDADES

    • Marianella Cordero says:

      Diga usted, qué bruta más mula! :D a puro corazón, porque no soy atleta. Estoy feliz y a un mes de la maratón… siento como goma maratonera!

  37. Juan Carlos says:

    !Felicidades! La verdad que se necesita tener mucha determinación para hacer lo que has hecho. Un miércoles puse la radio y me salió el programa “Treintaitantos” y precisamente estaban hablando de la meta que tenías. Excelente por ti y muchas gracias porque esto me ha motivado a ponerme metas superiores y no solo metas que uno mismo sabe que son “facilonas”.

    • Marianella Cordero says:

      Lo que para una persona es fácil, para otra es un mundo: la diferencia es cuánto lo desee y cuánto lo apasione. ¡A mí me apasiona y me hizo inmensamente feliz! Hay otras metas lindas que uno tiene, que no dependen de uno: esta dependía de mí y de mis piernas, y Dios me ayudó a lograrlo. :)

  38. Ricardo Villalobos says:

    Felicidades Nela, yo corrí Abril de 1996 la maratón de Boston junto con Bernardo Morsink y tu relato me hizo recordar toda esa emoción, cansancio y espíritu espartano cuando uno finalmente llega a la meta. Un abrazo Ricardo Villalobos

    • Marianella Cordero says:

      Si ustedes corrieron Boston es porque son “de verdad”…. juepuchis… cómo nunca me lo contaron! O nunca se los pregunté! Bueno, evidentemente mi tiempo el año pasado no fue bueno, pero por eso este año pienso regresar para hacer 4 horas y alguito…. y bueno, clasificar a Boston llevará años de esfuerzo y dolor, pero espero hacerlo. Saludos espartanos. :D

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: