Una nueva Sabana


Lo que yo conocía de La Sabana, no me gustaba. Excepto por un par de ocasiones en que tal vez, me fui a comer un copo cerca del viejo Estadio, la verdad ni siquiera la conocía bien, mucho menos la encontraba bonita.

Bueno, confieso que por ahora tampoco la encuentro bonita. Pero le he agarrado cariño.

Antes de que me tiren piedras por decir que La Sabana NO es bonita, permítanme hacer una pausa y contarle a los que me leen y no son costarricenses qué es La Sabana.

La Sabana es un parque metropolitano de 72 hectáreas, ubicado al oeste de la capital. Hasta 1955, aquí se ubicaba el aeropuerto internacional del Coco. De hecho, el edificio que sirvió como aeropuerto sigue ahí, pero ahora es el Museo de Arte Costarricense. Una belleza.

También en La Sabana  se encuentra el Gimnasio Nacional, las oficinas de muchas asociaciones deportivas, y el ya no tan nuevo Estadio Nacional donado por China. El que teníamos antes no era feo, pero se hizo viejo y dejó de ser una “tacita de plata” como lo llamaban los abuelos.

Repita esto por 72 hectáreas: esa es La Sabana, hasta ahora.

Vuelvo al tema: seamos honestos: La Sabana es de un solo color, tiene un mismo tipo de árbol por todas partes, y excepto por las ardillas que lo miran a uno con nervios desde algunas ramas, no tiene vida. Aquí no nos caen cuitas de pájaros, no revolotean mariposas cuando venimos a entrenar, sencillamente porque no hay flores, no hay pájaros, no hay mariposas, no hay vida.

Sin embargo estoy feliz de que ya el InBio haya comenzado a remozarla, trayendo nuevos follajes de colores, especies nativas de árboles, y bueno, con todo eso algunas de las especies de aves que encontraban muy aburrida el área probablemente regresen para hacer sus nidos, buscar comida y también cuitear sobre nuestra cabeza o el parabrisas del carro. ¡Vida!

Hablando de vida, no hay día que La Sabana esté más viva que los domingos. Cientos de mejengueros, – algunos más panzoncitos que otros – llenan las canchas de futbol para sus partidos. Chiquillos en su bici se dan la vuelta por los maltrechos senderos. Allá, una familia saca el mantel, lo pone en el césped y comienza a compartir sanguchitos de frijol, ensalada rusa, y todo eso que nos gusta comer a los ticos, mientras que en las canchas de baloncesto se arma una clase gratuita y masiva de aeróbicos. Los domingos es cuando La Sabana está viva, poseída, en movimiento, bulliciosa.

Pasarán bastantes meses, si no es que años, para que comencemos a ver los árboles y las especies que vendrán a repoblarla, pero mientras tanto yo disfruto mucho de La Sabana en la madrugada. Seguro que muchos creen que es peligrosísima y solitaria, pero no saben que a las 5 am hay al menos 4 grupos grandes de gente que vienen a entrenar ya sea en la pista, dándole vuelta al lago o  al bosque.

Mis compañeros y yo entrenando en la pista, ¡con un frrrrrrrío…!

En aquella penumbra de la madrugada, sea que llueva o esté haciendo frío, verá nuestras siluetas estirando, se escuchan risas, saludos, y comienza el entrenamiento. Para cuando terminamos, cansados, sudados y a veces fundidos, ya ha amanecido y se escucha el ruido del tren que pasa al costado sur, llevando a la gente al trabajo. A contraluz, se ve perfectamente el vapor que nos sale por la espalda, por las piernas, por la cabeza: es genial.

En esos senderos nos hemos caído, hemos hecho nuestros mejores tiempos, hemos hecho intervalos, nos hemos relajado corriendo y pensando,… corriendo y pensando. Algunos hacen ejercicio como nosotros, en grupo; otros van en solitario, con o sin música. Gente que corre, camina, “cletea”, todos llenamos de vida el Parque y le ponemos el color del que hasta ahora carece.

Aquí jugó la selección campeona del mundo, cantaron Pavarotti, Sting, Malpaís, Pearl Jam, Shakira y Juan Luis Guerra; y sobre su lago bailamos la “marcha marcha” de Rosario Flores.

Pero dejémonos de cosas: yo no le tenía cariño hasta que se volvió mi casa, mi lugar de encuentro, mi punto de entrenamiento. Aunque vivo bastante lejos de allí, a veces creo que no podría dejar de entrenar aunque fuera una vez a la semana en ese verde monótono donde las ardillas no se cansan de contar nuestras vueltas al bosque.

Los ChiRunners y don León Cortés, a las 6 am.

Esta fotografía es uno de mis momentos preferidos del amanecer en la Sabana: hay un momento en el que ya el sol ha salido, y muchos carros suben hacia el Paseo Colón, convirtiéndolo en un hormiguero de lucecitas. Entonces uno viene, de oeste a este, corriendo sobre esa calle adoquinada y ve el Paseo Colón, la gente que va y viene en carro o en bus, todo bajo la silueta de León Cortés que con ese dedo arriba parece que nos quiere hacer un encargo urgente.

No es bonita: La Sabana se volvió bonita. Y aunque me enrede en los pedazos de ramas caídas, me ensucie las tennis en sus barriales o me tropiece en los huecos de las pistas, este es el sitio donde desde gente tan buena como Roy Vargas y César Lizano, hasta principiantes como yo, nos sentimos y nos hacemos atletas. Aquí comienzan las maratones.

Conozca más sobre el proyecto www.unanuevasabana.com

Advertisements

Comments

  1. Me gustó su comentario. Dentro de unos años volverá la biodiversidad de nuestra fauna a poblar la Sabana, dándole mucho colorido, cuando los árboles de roble de sabana, corteza amarilla y otros que florecen en la estación seca estén en su apogeo. Los higuerones serán visitados por muchas aves. Los eucaliptos serán añorados únicamente por los koalas, porque no le sirven de alimento a ninguno de nuestros animales. Una corrección, el Aeropuerto El Coco nunca estuvo en la Sabana, fue el nombre inicial que tuvo el actual Aeropuerto Internacional Juan Santamaría.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: