Lecciones del Irazú


La sonrisa no duró mucho.... jejeje

Ayer, al terminar la carrera de 10 kms en el Irazú, estaba muy molesta. Casi no pude correr, no por el frío, ni por lesiones ni por falta de asistencia, sencillamente porque la ruta, en mi opinión, no se prestaba para correr. La mayoría caminamos en gran parte del trayecto que además, no fue de 10 kms sino de 12.
Vamos por partes: al llegar al punto de salida, en San Juan de Chicuá, me alegré de haber llevado dos abrigos extra. Terminé enfundada en 5 capas de ropa, y al caer la tarde el frío iba poniéndose peor. Lo bueno es que uno sabe que corriendo en algún momento se calienta, así que el frío no era un “pero” para la carrera.
Al inicio, se corre en ascenso sobre asfalto. Estaba bastante despejado y al ver las estrellas, la luna y las luces de San José la motivación se mantiene alta, a pesar de que respirar el aire frío comenzaba a afectarme un poquito la garganta.
El asunto se complicó cuando ingresamos a las fincas, en lo que sería el recorrido de lastre: ya no íbamos ascendiendo, sino de bajada. Lo que yo vi – repito, es mi opinión, sé que para otros esto es pan comido – fue una ruta bastante peligrosa, con mucha arena suelta y resbalosa. Prácticamente todos bajábamos caminando. Supe de un par de caídas importantes. La arena que levantaban los corredores de adelante impedía ver bien la ruta, y tuve que echar mano del otro foco que andaba, aparte del que llevaba en la cabeza.
Yo he corrido de día en montaña, en rutas que te permiten al menos trotar cuesta abajo, pero aquí era muy difícil – ¡sobre todo si uno quiere llegar a la meta entero y con todos los dientes! -. En poco tiempo el grupo se dispersó y me ví en tramos de la ruta completamente sola, con el foco y por qué no, un poco de miedo.
La asistencia fue normal – bananos y gatorade -. Al ver el Garmin, vi que en solo 5 kms ya llevaba una hora. “Esto va para largo”.
Pocos tramos logré hacerlos trotando. Yo la verdad quería correr, pero en este terreno no pude, y empecé a desesperarme por salir. Quería terminar rápido, ya no estaba disfrutando. En las fincas, algunas familias salían a aplaudirle a esa fila de luciérnagas que desfilábamos por los trillos. Tal vez eso fue lo más lindo. A una señora le dije, en broma: “¡café, café…!” y estoy casi segura de que si me hubiera quedado, me traía alguito.
La arena resbalosa y una bajada que estaba marcada como “peligrosa” iban ya coronando, según mis cuentas, el final de la carrera. Pero al pasar un pequeño río – muy pequeño – mi Garmin sonó anunciando que ya había corrido los 10 kms. ¿Entonces? Ni idea tenía de cuánto faltaba para terminar. ¿Cuánto sería el recorrido final?
Me sentí fuerte para caminar, no correr, las cuestas finales, siempre en lastre. No tengo el tiempo oficial, pero calculo que tardé dos horas y resto. En la meta, no sentí ninguna emoción, solo alivio de haber acabado. Tuve la sensación de que no corrí nada, de que lo que hice fue pasear de noche en la montaña. Fueron, según los cálculos de mis otros compañeros que también iban en la misma ruta, 12 kilómetros. No 10.
Sé que muchos terminaron súper contentos y que les encantó la carrera. Pero yo no estaba contenta, porque ¡no corrí! Si me anuncian una carrera, es para correr. No obstante la ruta yo la encontré demasiado peligrosa para correr, y bueno, no fue lo que esperaba. Muy lindo el paisaje nocturno y el aire puro, y a nivel de ejercicio para poner a prueba la condición física, genial, pero si uno quería correr, casi no se dio el gusto. Es mi opinión.

Cuando he entrenado con el grupo de día, en montaña, ha sido mucho más bonito. El entrenador ha elegido rutas difíciles, retadoras pero manejables, en las que cuando mucho, uno trota en las partes más difíciles. Hemos entrenado ascensos y descensos llenos de piedras, barro y sí, ha habido una que otra caída. Pero jamás he sentido ganas de “que se termine”. Ayer sí estuve, poco antes de los 7 kms, harta de caminar, y deseaba terminar la carrera lo más pronto. Esa es la diferencia.
Pero ahora, a la mañana siguiente, veo todo como un aprendizaje. Tal vez el trail nocturno no es lo mío. De nuevo, fue importante trabajar mentalmente para controlarse; no puedo decir que un par de veces, cuando vi hacia el cielo o el paisaje del Valle Central, no me sentí maravillada. Claro que es bonito. Claro que era una buena experiencia. Y la pude superar sana y salva. Me llené los pulmones de aire y cumplí uno de mis objetivos del año: hacer cosas nuevas, aunque me asusten. Además, ahora entiendo, admiro y respeto mucho más a los que aman correr trail, ¡verdaderos locos y apasionados del peligro!

En equipo, sí vale la pena. ChiRunners

Bromeaba ayer con mis amigos, diciendo que hubiera preferido correr de nuevo Palmarín que hacer semejante ruta caminando, pero ya pasó, ya aprendí. Traía arena hasta en las orejas y terminamos la noche comiendo en un restaurante en Cartago centro, donde tocaba el famoso “Martina” con su grupo. Comida caliente, risas, y compañerismo, luego de pasar la noche bajo las estrellas en las faldas del Irazú.
No todo es malo. ; )

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Comments

  1. Según mi opinión, algo quie no te ayudo mucho, fue el hecho de comenzar con trail running en una nocturna, y eso que fue el Irazu, pero bueno, lecciones aprendidas, por lo general en estas carreras, sino tienes el entrenamiento adecuado, toca caminar mucho.

  2. Bueno yo ya me imaginaba que mucha gente iba a tener una “mala” experiencia en esta carrera… personalmente no hubiera recomendado a nadie sin experiencia previa hacer la carrera porque con sus tres ingredientes montaña+noche+frío, ya de antemano se garantizaba que la situación se podía salir de control.
    En cuanto oscureció y entramos a las fincas pude comprobar que efectivamente el escenario era de cuidado.
    Espero que esta experiencia no te haya desanimado a intentarlo de nuevo, talvez no de noche ni en un clima tan extremo; la gran diferencia entre la calle y la montaña es que en la calle uno tiene el control, mientras que en la montaña ella es la que manda.
    Te dejo un artículo con mis impresiones sobre el trail: http://runnercr.wordpress.com/2011/07/21/por-que-hago-trail/

  3. Nela Vas a ir a la Carrera del Alto de San Rafael- Ciudad Colo??? O despues de esta experiencia quedaste curada??? Que opinas de esta carrera??? Quisiera hacerla, pero a la vez tengo mis dudas al respecto despues de leer tu relato de la del Irazu??? Sera igual de terrorifica?? o sera mejor???
    Espero tu opinion es valiosa para mi!!
    Catalina

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