Rezar corriendo


… que no es lo mismo que rezar en carrera… no. De hecho, no lo llamaría rezar. Tal vez sea mejor “meditar” o conectarse con lo espiritual, Dios, como lo quiera uno llamar.
Creo que muchos deportistas estarán de acuerdo conmigo si digo que correr no es solo correr. Que nadar no es solo nadar. Hay instantes del entrenamiento que tienen algo de sublime, algo más que humano… No conozco alguien que haga deporte y no caiga en cuenta de que aparte del cuerpo, ejercita el alma y el espíritu.

Transcribo este fragmento del libro Marathon woman, de Kathrine Switzer, acerca de cómo ella lograba una comunión armoniosa con Dios al correr:

“When I ran, I felt like I was touching God, or God was touching me, every day. So the idea of only finding God one day a week inside a building seemed absurd, when for miles around in open country and wild landscapes I felt God everywhere.

“Cuando corría, sentía que tocaba a Dios, o Dios me tocaba a mí, todos los días. De ahí que la idea de encontrar a Dios sólo un día a la semana dentro de un edificio parecía absurda; mientras que a lo largo de millas, en el campo abierto y paisajes salvajes, sentía a Dios por todas partes”.

Lo subrayé y la entendí. Si algo me hace sentir feliz y agradecida con Dios es eso… poder correr. Estar en movimiento, desplazarme, avanzar, subir la cuesta, llegar a la meta. Terminar un entrenamiento cuando apenas amanece. ¿Quién dice que eso no es una oración, una acción de gracias?

Yo siento a Dios tan presente en la línea de salida, en mi cansancio, en la brisa fresca cuando vas abrumado por el calor; en el pum-pum-pum de tu corazón y en esa alegría que liberás con cada paso. En ese estado de felicidad, hay una oración.

Quise entrevistar a mi amigo George Grant, cuya camiseta lo dice todo: él también ora cuando corre. Y nos cuenta por qué.

1. ¿Cuándo comenzaste este concepto de “Running with Jesus“?

Cuando me hice cristiano, uno de los pasajes bíblicos que leí antes de mi primera maratón fue Isaías 40:31: “Pero los que confían en el Señor siempre tendrán nuevas fuerzas. Podrán volar como las águilas, podrán caminar sin cansarse y correr sin fatigarse.”

Hasta lo llevé apuntado en un papelito en el más bolsillo de la pantaloneta,- y quedó ilegible luego de la carrera-. Lo vi como una excelente manera de llevar un mensaje positivo a donde quiera que fuera. De hecho, esa camiseta con que corrí la maratón se la obsequié a una muchacha que me dijo que le gustaba mi camiseta. Así ha sido en varios países.

2. ¿Qué te dice la gente cuando te ven correr con esa camisa?

Son muy positivos. La gente me anima y expresan mucho su apoyo. Otros corredores siempre preguntan dónde las pueden adquirir. Es muy motivante saber que les llega el mensaje de alguna u otra manera. Solo como en 2 ocasiones he recibido malas caras, pero entiendo que no soy yo lo que les molesta sino el gran nombre de Jesús en mi pecho.

3. ¿Qué tiene que ver, según vos, correr con orar o alabar a Dios?

La oración es algo muy personal, es una conversación íntima con Dios. Correr es algo íntimo, con uno mismo. Tenés tiempo para pensar, analizar y tomar decisiones. En todo ese tiempo, en el esfuerzo, en dar un paso más… es cuando se siente la conexión con Dios.

4. ¿Qué momentos de correr te has sentido “en oración” o en un trance especial?

No digo que todas las salidas son experiencias religiosas pero el solo hecho de poder darle gracias a Dios al inicio, en medio y al final de cada carrera, te lleva a ver la vida con otro sentido. Te das cuenta que solo con Dios en posible.

5. ¿Cómo es correr “con Jesús“? ¿Qué imaginás que piensa Él de los locos que corremos?

Yo creo que Él también hubiese corrido. En la Biblia hay muchos pasajes donde se compara la vida con una carrera, con el deporte, con la preparación de un atleta. El problema es saber si EL recibiría “extra” ayuda divina.

George  Grant Ebanks ha corrido maratón en Sidney, París, New York, y  también hizo 56 kms en Capetown, Sudáfrica. En Costa Rica ha corrido 3 Maratones Internacionales, así como la de Tamarindo. Hizo media maratón en Río, Ciudad de Guatemala, Bogotá y Miami; así como urbanathlones en Chicago y New York.

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Comments

  1. Aqui te dejo otro ejemplo de esa conexion que se puede lograr mientras se corre: http://www.youtube.com/watch?v=Q9N-3bxT89k&feature=youtube_gdata_player

  2. Kattia Robles Fuentes says:

    Así es Nela, a veces se me olvida que estoy corriendo y empiezo a pedir a Dios por mis hijos, por mi esposo, por mis padres, por algún enfermo, es como si entraras en otra dimención y te conectas con Dios. Se te olvida el cansancio, el calor y cuando te das cuenta, ya llegaste a tu destino. Y mas aun, cuando vas disfrutando de la naturaleza, del canto de los pájaros y de lindos paisajes. Hasta para eso sirve correr, para meditar y comunicarse con el Todopoderoso… Muy lindo!!!

  3. Kattia a mi me sucede igual…cada vez que corro voy meditando y agradeciendo a Dios por permitirme hacerlo…ademas le solicito poder llegar a la meta bien sin ningun problema , porque en casa me esperan mis hijos…y todo lo que dices lo vivo intensamente

  4. Lo normal, en carrera meditamos y arreglamos el mundo,a veces le damos tantas vueltas al mundo en esas pocas horas de carrera, que me parece que esta al revés al llegar a la casa. Es increíble lo lindo que es meditar un rato y sentirse feliz con lo que se hace.

    Don George así lo demuestra, siempre alegre, dando ánimos, ayudando, gritando y por supuesto sonriendo, sigue así que de fijo sos la inspiración de muchos.

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