Como San Juan a 24…


Por mucho que le llamaran “Clásica“, no sé, nunca me atrajo la idea de correr de Ochomogo a Tibás – bueno, ¡a quién! -. Sin embargo hay tres buenas razones, hasta cuatro, para probar este año la Clásica Media Maratón San Juan.

Primero, pues…. sí, es una clásica. Hace 35 años que se corre, o sea,…. desde mucho antes del “boom” del atletismo. Alguna vez en la vida hay que correrla. Segundo, es prácticamente un descenso continuo, y aunque eso requiere de aplicar la técnica correcta para bajar sin maltratar las articulaciones, siempre es mejor tener más “bajaditas” que subiditas. Tercero, parte del recorrido es igual a la Media Maratón Correcaminos que me espera el 8 de julio.¡Y a esa Media sí que le tengo “clavo”! Cuarto… y muy, pero muy importante: el entrenador con una sola mirada me dio a entender que “me toca” correrla. Y yo al profe le hago caso.

Estas semanas han sido de entrenamientos fuertes, de llamadas de atención porque efectivamente, me sigue costando subir los talones, pero a veces lo logro. Lo que me hace sentir muy contenta es que mejoré montones mi alimentación, sigo yendo al gimnasio y sintiendo la diferencia, ya calendarizamos los masajes deportivos de aquí a noviembre, para no acumular mucha carga en las piernas, y además ¡volví a los fondos sabatinos! No saben la falta que me hacía correr con el grupo los sábados. Desde febrero estaba en clases de francés y el único horario disponible eran el de los sábados por la mañana, con lo cual me perdí muchos fondos y claro, también se pierde condición. No obstante, ya tengo agenda libre los sábados y justo a tiempo para comenzar la “temporada maratonera” como digo yo: vuelven mis fondos preferidos, como el de Turrúcares, o tan temidos como el de Puntarenas, pero sobre todo vuelven mis madrugadas de sábado con la mochila cargada de chunches, ropa seca e hidratante, en un bus lleno de amigos que ya a las 9 de la mañana han corrido 20, 25 o 30 kms juntos.

El fondo del sábado fue así: entrenamos en San Rafael de Heredia. El video muestra la mañana tan clara y el paisaje tan especial que nos acompañaron en esa seguidilla de cuestas. Bajar, y subir. Bajar y subir. Cada subida fue dura, muy dura, pero el aprendizaje fue valioso porque repasamos la postura al bajar, y el infaltable braceo al subir.

Me hacía mucha falta volver a correr con ellos los sábados, aunque los veo entre semana en la Sabana. Es diferente.

Así que la media maratón de este domingo nos caerá como San Juan a 24, muy a tiempo para ensayar y repasar lo aprendido por nuestros músculos antes de la famosísima Correcaminos, de la cual hablaremos más adelante. Por ahora, llénese los pulmones con el aire puro de las montañas heredianas… y vea qué sabroso fondo hicimos el sábado pasado.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: