La ilusión de Rebeca, la ilusión de correr


Si usted ha sido paciente lector de este blog, aparte de agradecérselo y decirle que espero no aburrirle nunca, probablemente sepa que la Correcaminos no será mi primera media maratón. Me puse a  hacer cuentas, y será la sétima. ¿Siete medias maratones… yo? Tuve que rehacer las cuentas. Sonreí conmigo misma. Pareciera que entonces ya no me asusto, pero qué va. Lo que pasa es que me hago la desentendida. 21 kilómetros. Eso no es poco. Siete veces 21… 147 kilómetros. Y cada una con su respectiva preparación, su respectiva emoción..

El día que esto deje de ser emocionante para mí, dejaría de hacerlo. Los que corren lo saben: levantarse temprano, colocarse el dorsal, el chip, ir a la línea de salida consciente de que uno no va a ganar… pero igual, emocionado. Dan la salida, le das start al Garmin, y ahí vas, otra vez, como si fuera la primera vez.

Hay una muchacha que leyó este blog, y este mismo domingo correrá Correcaminos, que será su primera carrera formal de 10 kilómetros. En ella veo esa misma ilusión mía, de todos, desde el maratonista hasta el principiante. En Rebeca me veo a mí misma y ella no sabe cómo me ilusionan sus primeros 10 kilómetros;  le pedí que nos contara cómo mira esa meta a 5 días de colocarse el dorsal, el chip, ir a la línea de salida… y correr.

Nunca se trata de una distancia más larga o más corta; es el mismo desafío, es ese mismo vacío en la panza antes de que arranque la carrera. Es una ilusión que no hay que dejar morir, una ilusión que nos saca de la cama a las 4 am y nos pone las tenis, aunque haga frío. No tiene que ver con ser el más rápido ni el más fuerte, sino con terminar lo que se empezó.

Con la ilusión intacta de mi media maratón y la ilusión de Rebeca Alvarado por lo que serán sus extraordinarios primeros 10 k, les dejo este relato. Bravo, valiente. 

Mis primeros 10 k

Rebeca Alvarado

Por un asunto de salud mental, más que por otra cosa, me propuse ser corredora en el 2012. Después de comprarme un monitor cardiaco, que no entendía como se usaba, el 21 de enero me puse por primera vez unos tennis viejos y salí a correr. El resultado fue 23:30 minutos y calculo que no recorrí más de un kilómetro y medio (en ese momento no entendía como se usaba el GPS del reloj, así que no pude medir el recorrido con exactitud).

Rebeca Alvarado; y sus primeros 10 k este domingo 8 de julio.

Las semanas siguientes salí a rodar y ya para marzo, estaba corriendo mi primera carrera de 5 km. La sensación de cruzar la meta me hizo entender que esto de la corredera de verdad me gustaba y que era hora de buscar un entrenador quien, según yo, me ayudaría a cumplir mi meta: correr rápido.

Una vez encontrado, me fui sumergiendo en un mundo totalmente desconocido para mí: me hablaba de pies rectos, braceo, subir los talones, inclinación, intervalos, zonas y sonreír. Entonces me di cuenta, que el camino que tenía al frente era mucho más complejo que simplemente correr rápido.

Poco a poco fui asumiendo los entrenamientos. Cada mañana en La Sabana era un verdadero reto para mí. Sin embargo, el verdadero desafío llegó al mes y medio de haber entrado a los CHIRUNNERS. Mi entrenador me llamó aparte cuando ya habíamos terminado para decirme “Rebeca necesito que se inscriba en la carrera de 10 km de Correcaminos”, yo con una cara de susto le contesté “pero Alvarito, yo nunca he corrido 10 km en mi vida”, él sin darme muchas explicaciones, repitió la instrucción.

Cuando a alguien como uno -quien era relativamente sedentaria y recién había entrado en un grupo de atletismo – lo mandan a hacer una carrera de 10km, hay una mezcla de sentimientos; por un lado uno se siente todo contento que el entrenador lo crea capaz de correr esa distancia, pero por otro lado, uno empieza a dudar de sus propias capacidades y llega a pensar que todavía no está preparado.

Decidí hacer la Nocturna Epa- Newton de 5km como un “ensayo”, para demostrarme si había mejorado respecto a aquella primera carrera de marzo y así después tomar algunas decisiones. Esa noche aunque llegué muy contenta a la meta por el tiempo que había logrado, también llegué muy cansada. Mi ensayo, en lugar de ayudarme me provocó una gran ansiedad, dado que tenía que recorrer el doble de distancia pero jamás podía hacerlo al mismo pace; ni el aire ni las piernas me iban a dar.

Cuando llegué a la casa, saqué un calendario y conté cuantos días faltaban para mi temida Correcaminos; 56. Tomé la decisión de entrenar lo mejor posible en los siguientes 56 días, descansar los días indicados, ayudarme con un poquito de pesas y advertirle a mi entrenador que yo quería hacer esa carrera en un “tiempo decente”.

Con esa convicción terminé mayo y empecé junio, el mes más difícil que he tenido de entrenamiento. Todos los martes y jueves entrené velocidad, en distancias de 300 y 400 metros respectivamente, por 45 minutos. Además, hice fondos todos los sábados, la mayoría sola y solo hice un par con los CHI.

Durante este mes, hicimos además Kenian Day, es decir, dos veces por semana corríamos en la mañana y en la noche. También hice mi segundo test. Esta es una prueba que consiste en correr una distancia predeterminada en el mejor tiempo posible para medir precisamente, el pace de las carreras. Esta vez hice 8 km en un muy buen tiempo, porque me “conejearon”.

Definitivamente esas sesiones me hicieron practicar el famoso braceo, que aunque parezca mentira le ayuda a mejorar la velocidad y subir talones. Siento que me mejoró el aire y la resistencia, empecé a oír menos correcciones del entrenador y a escuchar más el “muy bien Rebeca”.

Sin embargo, este mes dejó al descubierto a mi principal enemigo: mi mente. Pese a que he entrenado duro y a conciencia (¡de verdad que sí!), no paran de asaltarme las dudas. ¿Podré terminarla? ¿Aguantaré la ruta? ¿Y si tengo que caminar? ¿Y si llego con la ambulancia? ¿Y si llego de última? ¡Qué vergüenza Rebeca vas a durar toda la vida en esa carrera!

Mi mente es capaz de inculcarme tanto miedo, que pese a la desaprobación de muchos, este sábado no subí las montañas heredianas como indicaba el programa, sino que me fui con unos CHI (alcahuetas míos) a hacer la ruta de la carrera. Yo estaba consciente que esto era un arma de doble filo, si me iba bien, me tranquilizaría mucho para el domingo, pero si me iba mal, no me iba a beneficiar en nada.

El sábado nos vimos a las 5:30 a.m. en la Sabana, tomamos un taxi y nos fuimos hasta el punto de salida, el Colegio de Abogados. Aunque no había dormido lo suficiente, si desayuné bien e iba preparada con hidratación y gomitas.

A las 6:15 a.m. arrancamos, cuatro corredores desde Zapote hasta la Sabana, ante los ojos sorprendidos de la gente de vernos correr por el centro de San José. Me sentí muy tranquila en la ruta, no me molestaron las cuestas que tiene, íbamos a un pace suave pero constante y cuando llegué a la Gimnasio Nacional, le dije a uno de mis cómplices, “Alex no puedo creer que ya estemos en la Sabana”, pero rápido la mente respondió “y le falta darle toda la vuelta ¿Ya vio que el último kilómetro es un falso plano que va a sacar todas las fuerzas?”

No le hice caso, seguí, iba a vencer la pared que me había topado en los últimos dos fondos a los 9,5 km. Estaba ahí, la iba a terminar y punto. Alex seguramente notó mi cara de agotamiento y me comenzó a hablar; cuando me di cuenta, vi otra vez la estatua de León Cortés y empecé a cerrar, llegué al Obelisco y les dije ¡Estoy feliz!. Le presté poca atención al tiempo que marcó el reloj y nos fuimos a desayunar.

Escribo esto cuando faltan 5 días para la carrera, ya hice mi trabajo, entrené duro y me queda solo un día de rodar en zona uno. Esta semana voy a poner especial cuidado a mi dieta, hidratación y descanso. Me he propuesto alejar todo pensamiento negativo, creérmela como me dicen los CHI.

Estoy tratando de no pensar en tiempo ni en el lugar en el que voy a llegar, estoy pensando en ese 21 de enero, el día en que empecé a correr y todo lo que he avanzado hasta hoy, estoy visualizándome llegando a la meta y diciendo otra vez ¡Estoy feliz!

Advertisements

Comments

  1. LeRoy Alvarado says:

    Leyebdote, veo todo lo q paso un muchacho de CR en NJ-NY. ( dicho sea de pado, mi hija se llama Rebeca) haz siempre lo mejor!!!

  2. karla quiros alvarez says:

    Tu lo vas a lograr!!! Muchas ya pasamos por esos 10 k y siempre nos atacan las dudas y las mariposas en el estomago… para mi, lo importante de todo esto.. es luchar contra nuestros propios obstaculos.. y cruzar esa meta. Mucha suerte Rebeca.

  3. Natalia says:

    Muchas felicidades y mucha suerte, yo sigo corriendo poquitos y sigo sin animarme a hacer mi primera competencia oficial, esto sirve de ejemplo…. mucha suerte a ambas!!!

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: