El muchacho de la bandera


El muchacho con la bandera… Juan Carlos Vindas. Las casualidades no existen.

 

6 de noviembre de 2011. Ya en mi cabeza están borrosos la calle, la hora y el kilómetro. Sí me acuerdo que fue de los primeros momentos en que sentí que me dolían partes del cuerpo “nuevas” y me preguntaba “¿¿dónde “@$&” está la meta??”.

Iba viendo a los lados las caras de la gente que nos animaba a seguir, cuando allá, a la derecha, vi moviéndose una bandera de Costa Rica… ¡DIAY PERO….QUIÉN ES! ¿ES UN TICO? ¡PERO… Y empecé a gritar como una loca desesperada… me sentía como un marciano que veía la nave nodriza, por fin…! Y por un instante sentí que la banderita, llevada por no sabía quién, me saludaba a mí.

Era curioso, porque considerando la cantidad de ticos que viven en New Jersey, pensé que vería “más gente” pero no, no vi más que esa bandera que se alejó y me dio aire para llegar y terminar.

La historia no tendría ningún chiste si no fuera porque encontré a la persona que andaba ese día esa bandera, y que supo quién fue la loca que le gritaba… Gracias Juan Carlos Vindas.

Esta es su versión y las fotos que prueban que yo no aluciné una bandera de Costa Rica. Ya ni me acuerdo si fue por twitter que nos contactamos, pero para mí no hay casualidades y a este muchacho le debo esos últimos kilómetros de alegría y acompañamiento.

“El año pasado fui a apoyar a mi prometida en la maratón de NY. Ella venía entrenando muy duro desde principios de año. Yo tengo la ventaja de que mi hermana y mi cuñado viven en la calle 77 a 50 metros de donde pasaba la carrera ese día, por lo que alistamos todo para viajar. Yo fui tres días antes y me compré una bandera de Costa Rica bien grande.

El día de la carrera fue muy bonito ya que pasaron muchos corredores gritando cuando veían la bandera… algunos me la pedían, pero me servía más a mí para apoyar los que faltaban. Un dato fue que unos ticos que estaban apoyando como a dos cuadras de donde yo estaba se vinieron a donde estaba yo cuando vieron la bandera.

Mi novia pasó muy rápido, es más, casi ni la reconocí sino fue por el grito  de loca cuando me vio. Después de verla, me fui caminando hacia la meta para apoyarla a su llegada.

Cuando iba entre la calle 69 y la 70 con mi bandera al hombro, se me acercó otra corredora y me gritó como loca y toda emocionada “¡COSTA RICA! ¡COSTA RICA!” y siguió corriendo. Luego me di cuenta de que era Marianella Cordero, me dio pesar no reconocerla a tiempo para gritarle el nombre y que se animara más… por encontrarse con un tico en New York que leía su blog! No soy corredor,  pero lo leía porque mi novia lo pasaba leyendo.

Después me fui a la salida a esperar a mi novia y a mi cuñado, y fue bonito porque otros ticos también se emocionaron mucho cuando vieron mi bandera.”

Juan Carlos Vindas
@jcvindas
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Comments

  1. Catalina Soto says:

    Como casi todas las veces que leo el blog, lloré!!!!
    Que bella historia, gracias por compartirla !!!

  2. Shirley Flores says:

    Que historia mas conmovedora, cuando uno ha estado fuera de su pais, ver un coterráneo y mas aún la bandera dan ganas de llorar.

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