¿Y así piensan correr?


El año pasado el clima también puso en duda si se podía o no correr en NY la maratón. Hubo nieve una semana antes, y había pasado el huracán Irene inundando, cerrando el metro y Battery Park. Sin embargo, el 6 de noviembre estaba olvidada Irene y todos corrimos bajo un cielo despejado.

Hoy es evidente que Sandy ha sido más fuerte. Desde que pasó por el Caribe hubo muerte y destrucción. Y la ruta hacia el norte confirmaba que iba para New York, casi sin escalas. Directo.

Desde el inicio fui optimista por la probada capacidad de organización de la ciudad, producto de la dolorosa experiencia del 9/11. En NY a nadie le duele cerrar, apagar, evacuar, hacer lo que sea, con tal de prevenir daños mayores. Diez millones de personas usan el metro, pero si hay que cerrarlo, se cierra. Punto. “Si se pueden ir ya, salgan ya”. La orden era clara. No hubo lugar para la improvisación.

Uno ve la televisión y como que el cerebro recuerda que esto ya lo ha visto en películas. Y seguro por eso comenzaron las fotos trucadas, las bromas de mal gusto… a mí me sorprendió la noticia de los 12 muertos. De veras, jamás lo pensé. Y aunque sé que existe la posibilidad real de un cierre de aeropuertos, y veo cancelarse los vuelos de miles de personas, me parece que efectivamente, todo indica que el domingo habrá maratón. Tengo varios motivos para creerlo.

Uno: el pronóstico para el domingo es claro, inclusive pinta soleado. La New York Road Runners (NYRR) que organiza la carrera,sabe que tal vez deba mover algunas actividades previas o limpiar muchos escombros antes de que corramos, pero si no me equivoco solamente se ha suspendido una vez – agradeceré que me corrijan si estoy errada -. No será difícil, con la cantidad de voluntarios que cuentan, ordenar todo en un par de días.

Dos: Blomberg no se la juega. El año pasado, por mucho menos, tampoco se la jugó. Sabe que es mejor apagar la ciudad y enfrentar ese miedo de verla oscura y silenciosa, inundada y caótica, a resistirse por el ego de ser NY. A esta hora, Sandy va hacia Filadelfia, pero las inundaciones están ahí y toca rescatar, limpiar, restablecer la vida normal.

Y esa palabra “normal“, para los neoyorquinos, es tan cotidiana… No sé cómo lo hacen, pero lo logran. Transforman el caos en normalidad, y no a un bajo costo. Lo aprendieron con lágrimas, y a veces, inventando cosas descabelladas.

Cuando Fred Lebow decidió en los 70 que quería hacer una maratón que en lugar de darle 4 vueltas a Central Park, recorriera los 5 barrios, lo tacharon de loco. New York estaba sucia, era peligrosa, estaba en quiebra. ¿Quién en su sano juicio pasaría por Harlem corriendo? ¿Cómo iba a cerrar tantas calles por un solo evento deportivo? ¿Para qué, si esa ciudad no tenía remedio?

A 30 años de esa quijotada, la maratón le reporta a la ciudad mucho más que prestigio y glamour, le devuelve dinero, la reactiva, la convierte en el dormitorio y pista de atletismo de 48 mil personas de todo el mundo que toman aviones y entrenan por meses para recoger una medalla, luego de 42 kms. Hagamos números: hotel, comida, inscripciones, shopping… ¡y todo antes del Black Friday y la Navidad!

Entonces, ud. me puede decir que yo y que los otros que vamos a correr el domingo somos unos desconsiderados, que no suspender es irrespetuoso, o que inclusive, vamos a correr “en zancos” en medio de escombros y pasando por encima de la dignidad de los fallecidos o de los que quedan sin casa.

Pero le puedo asegurar que no es así.

Los que escogemos esta maratón, por lo general, es porque amamos esta ciudad. La admiramos. Sentimos un profundo cariño por lo que representa. Y no:  no nos reímos viendo el trailer de The day after tomorrow. Para nada.

Yo particularmente considero que además uno lo hace por esa gente de New York, que cambió montones después del 11 de setiembre. Ahora, ahí nadie es un extraño. Nadie es “raro”. En este “melting pot” tan variado que no se siente, que te derrite y te funde con personas tan distintas pero tan iguales a vos… todos somos bienvenidos. Y el dolor ajeno no pasa indiferente.

Una de las sensaciones más tristes que he vivido es pasar por la famosa Zona Cero. El año pasado ya estaba terminado el Memorial cuando fui, y además se vivía el fenómeno del “occupy Wall Street”. Esta no es una ciudad perfecta donde todos la pasan bien. No todo es elegancia, tacones y cine. La gente se mueve, trabaja, lucha. La gente reacciona, pelea. Tienen un sentido de comunidad muy especial y no les es extraño verse de repente en medio del caos.

Por eso la famosa línea de “if I can make it there I´ll make it anywhere” no es cursilería. NY lo demuestra. La maratón lo demuestra. Cómo es que en cuestión de horas tuvieron todo coordinado para evitar más desgracias… bueno. De la misma manera que, por muy caótica que encuentre el amanecer de este martes a la ciudad entera, la tendrán limpia y ordenada en horas. Así de simple. Que porque tienen plata, que porque “así son los gringos…” No sé. Tal vez Katrina dejó muchos aprendizajes, y nadie quiere repetir ese horror.

Si el domingo entrante, luego de esas imágenes de la tele y de internet, hay 48 mil personas corriendo por la ciudad,  no quiere decir que seamos todos una manga de inconscientes, egoístas o insensibles. Claro que sería triste no hacerlo luego de un año de entrenar y de tener las maletas ya listas. Pero nadie podría celebrar sobre la tragedia, por muy atleta que se crea. Créame, la idea de que la cancelen nos pasa a todos por la cabeza, tanto como el dolor de saber que hay doce muertos. Y súmele los otros 60.

No obstante, me parece que el hecho de que NYRR mantenga – hasta este momento – la maratón en pie, nos debe servir a los que vayamos a correr para traernos una lección más, de las tantas que se aprenden allá. Si se cae, levántese. Si puede evitar un accidente, hágalo. Muévase. No subestime a la naturaleza. Siempre piense en nuevos escenarios y soluciones. Y no se de por vencido.

Con parte del NYFD 2010

Hace dos años, cuando aún no corría, visité el departamento de bomberos de NY. Entré y les dije que nada más los quería conocer, no me importaba si eran los mismos o no que el 11 de setiembre habían salvado a tanta gente. Conversé con ellos. Siempre he admirado mucho a los bomberos, – también a los de Costa Rica, por supuesto – y bueno, me tomé esta foto con ellos para recordar ese ratito en que conversamos de su trabajo, de los compañeros perdidos, de cómo el tiempo iba sanando todo.

Si las cosas mejoran y yo puedo correr el domingo, será un honor hacerlo en una ciudad como esta, la de esos bomberos, la de los rescatistas, los voluntarios. La ciudad que sabe que en el momento en que bajen las aguas, tiene que volver a ser “normal” porque eso es lo que el mundo espera de ellos.  Aquí lo hemos vivido de manera muy distinta, por ejemplo, luego de Cinchona y de tantas tragedias donde sin cámaras, satélites ni recursos, nada más nos toca arrollarnos las mangas para volver a empezar. Así que al margen de  a señora de verde, del Empire State o de Broadway, si así vamos a correr, lo haremos por eso que hace especial a New York: la gente. Su actitud. Su empuje. Porque en eso nos parecemos todos. Porque somos humanos, punto.

Y correremos con respeto, pensando por qué Sandy fue “noticia” hasta que tocó EE.UU, si antes ya había hecho llorar a tantas familias caribeñas.

Entonces: ¿así piensan correr? ¿En serio?

Si la NYRR no lo impide, si el aeropuerto está abierto y si Sandy se va,…. sí. Será un honor.

Y será otro tipo de maratón. Por lo menos para mí no será igual.

Lo último que leí fue que no hay cambios. Y que el domingo se corre.

Con todo respeto y cariño para los afectados por el huracán, del país que sean. Sinceramente.

Advertisements

Comments

  1. Absolutamente de acuerdo… Esa debiera ser la actitud!!!

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: