¡…es que New York!


“Pero ¿por qué, si ya hizo Tamarindo?”

“Por qué otra vez NY, ¿no se aburre?”

¿Por qué?

Me lo han preguntado, y tengo respuestas. También para:

“¿Cómo se le ocurre hacer dos maratones tan fuertes, tan seguidas?”

“¿No le parece que está exagerando, no le parece malo?”

Esas dos preguntas no las contesto yo, las contesta el que sabe: mi entrenador.

Yo le creo al que sabe, le creo al que he visto lograr para sí mismo y para sus atletas, grandes resultados.

Vamos por partes.

¿Por qué vas a correr NY si ya hiciste Tamarindo?

Bueno, la idea era esa desde principios de año. Ya estaba con el telele de “hacer Tamarindo de una buena vez”, y esperé ansiosa la apertura de inscripciones para embarcarme. Pero antes de eso, recuerdo que cuando estaba con mis amigas del grupo, viendo en directo la maratón de NY de 2014, me invadieron muchas emociones y mucha nostalgia. Me acuerdo de que estábamos siguiendo a Cris, a MaryTere, a Gaby, a Vivi… en fin, alguien dijo “¡Es que esa maratón uno siempre querrá repetirla, es demasiado chiva!”…

Y cómo no, es que.. es que… ¡es que New York!

Mis otoños en New York han sido los más hermosos de mi vida. Puedo decir que cada vez que he puesto un pie allí, he sido inmensamente feliz. Sí, incluyendo el año que cancelaron la carrera, por la tormenta Sandy.

Es que New York. Y esa carrera, mi primer amor de maratón, mi primera maratón. Ahí nació esta vuelta a la manzana. Esa emoción en el Verrazano, ese hormiguero de colores, que nos sentimos rockstars cuando en Queensboro se oye una ovación, miles y miles de gargantas gritándonos como si hubiéramos metido un gol todos juntos… – escribo esto y lloro, no puedo evitarlo -; la música en las esquinas del Bronx, tantas familias con un genuino cariño, aplaudiendo, levantando rótulos de apoyo,… la Quinta avenida… los árboles de Central Park,… ¡los motivos me sobran!

Fred Lebow. La historia, la gente, la ciudad. Frank Sinatra y esos cañonazos rompiéndome el alma en mil pedazos, ¡siempre voy a querer regresar!

Y así fue: me inscribí y ya. Compré el paquete con Marathon Tours y ya.

Creo que cada año que no vaya en Noviembre a correr en New York, siempre sentiré que “me la estoy perdiendo”. Por eso se me ocurrió.

Las otras dos preguntas, que las conteste el que sabe. Y sabe mucho: Andrés Alfaro, entrenador, Iron Man.

¿Profe, por qué usted como entrenador me dejó hacer dos maratones tan seguidas?

Responde Andrés: “Lo decidimos desde antes de Enero. Habíamos pensando que Tamarindo iba a ser el evento principal, la competencia más importante, y New York, una carrera para ir a disfrutar, casi recreativo. Sí se pueden hacer estas dos carreras porque se monitoreó el ritmo, la intensidad, se modera el entrenamiento; se cuida con terapia, comida, funcional. Usted tiene un gran cuidado de todos esos factores, que le permiten hacer las dos maratones. Hay que derribar los mitos.”

Profe: usted lo hizo, ¡el año pasado usted corrió Marine Corps Marathon en Washington, hizo Tamarindo Marathon y también un medio IronMan, con un mes entre cada una!

“Sí, porque cuido mucho mis comidas, terapias, todo. La gente cree que solo se trata de correr, correr y correr, y descuidan factores como terapia, sueño, alimentación. Es un todo, que si tiene más de un evento, debe cuidarlo aún más, entonces sí lo logra”.

Y bueno: para cerrar, tengo que decir que si algo he aprendido de Alfaro es, seguir las reglas. Cuidarme en todos los sentidos, hacer caso. ¡Y yo tampoco creo en los mitos!

A 22 días de irme hacia NY, para correr mi séptima maratón, sé que lo voy a lograr. La experiencia me dice que ese día las endorfinas pueden hacer que yo corra a un pace muy bueno, pero sobre todo, sé que el esfuerzo mayor lo di en Tamarindo. Hacia Central Park voy para celebrar la vida como quien va para un fiestón, me voy  a correr en la ciudad que mejor rockea los 42 km de Filípides.

Me di permiso de hacer dos carreras duras, en poco tiempo: pero más que permiso, creí en la persona que sabe y estudia esto a diario, Andrés Alfaro. Cuando le pregunté si era posible, me dijo que sí.

Como cuando me dijo “el muro no existe, eso es mental”. Se lo creí: y es cierto.

Él va a hacer su IronMan a Panama City, y también creo que va a dejar el alma para conseguir el resultado que sueña. Cuando uno ve al entrenador tan enfocado, no queda más que enfocarse uno también. ¡Creo!

Creer en el proceso, hacer caso, amar el objetivo. Por eso vuelvo a mi maratón original, donde perdí esa inocencia de los 42 km. Donde me enamoré de un estilo de vida, donde la ciudad siempre me sorprende, me deslumbra, me espera.. es que…. ¡ES QUE NEW YORK!

Bien dicen que si uno solo va a correr una maratón en su vida, debe ser ésta.

Yo agregaría: si tiene oportunidad de repetirla, ¡hágalo! ¡Es que New York!

ny1

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Comments

  1. Hola! Yo estoy a punto de correr mi primer maratón y claro, será en New York. En gran parte inspirada y motivada por blogs como este tuyo.

    Yo soy la mexicana que te reconoció en el desfile de opening y tengo la foto que tomé de las 2.

    Me encarntó verte en persona. Mucha suerte en tu segundo NY!

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