¡Que tu voz se oiga en la Maratón de NY!


Hoy Asics pone a disposición de los amigos y familiares de los maratonistas de NY una página para darles apoyo a distancia: se trata de www.supportyourmarathoner.com, y con solo buscar a su corredor por nombre y apellido, le podrá dejar un mensaje.

El mensaje se proyectará en video, o en texto, en las pantallas que hay a lo largo del recorrido: imagínese lo que significa ver a sus personas más queridas en esa pantalla animándole a correr y disfrutar la maratón… ¡qué inyección de ánimo!

Yo espero ver muchas caritas conocidas, y bueno, se vale todo tipo de mensaje de apoyo, excepto la frase “ya falta poco” porque eso siempre es mentira y para alguien que corre 42 kilómetros, que falten 50 metros sigue siendo un montón. En este video podrán ver cómo funciona. Faltan 22 días para la Maratón de Nueva York. Pronto postearé los links para quienes quieran verla en vivo por internet, gracias a NBC New York, y el lunes ya tendré el BIB number para que puedan ir viendo paso a paso por dónde va la loca de la vuelta a la manzana.

Así veremos sus mensajes:

Fuerzas ajenas


Es muy difícil de explicar por qué cuando uno corre, y siente un aplauso, un grito de apoyo o sencillamente ve a lo lejos un rostro querido, el cansancio cede y los músculos toman un segundo “aire”.

Siempre me acuerdo de la carrera de ferretería Brenes-Barva, el año pasado. En el trayecto vi mucha gente conocida de Heredia, o ellos me vieron primero a mí y escuché, mientras corría “¡¡eso Nela, eso!!”. También hubo una cimarrona a la vuelta antes de llegar a la meta, y muchas viejitas lindas que estaban regando su jardín a esa hora, y nos bañaban de agua al pasar.

Correr se parece mucho a la vida, porque al final si uno llega o no llega a donde quiere llegar… ¡es cuestión propia! Nadie es culpable de que uno se quede a medio camino. Es a uno al que se le van las fuerzas, las ganas, el que pierde de vista el objetivo. A veces toca parar en media carrera, agarrar aire y decidirse a seguir, y en no pocas ocasiones toca salirse. Por supuesto que si llega, es mérito propio.

Pero esas señoras aplaudiendo, ese grito al lado del camino, o acordarse de que en la meta está la mamá de uno esperándolo con una botellita de agua, … esa fuerza ajena se inyecta en uno y como si fuera un gel potente, una bebida energética, te da un aire nuevo y volvés a retomar el paso alegre del inicio.

Cada vez que veo videos de la maratón de NY pienso que estaré sola. Sola en medio de 42 mil personas. Mi familia no estará ahí, sería demasiado difícil que Andrés me pueda ver en el camino o que en medio de ese gentío yo lo distinga, no habrá caras conocidas que sepan que esa que va ahí es Nela. Voy a estar sola corriendo, y al llegar a la meta estaré sola también, en medio de un mar de gente que no conozco.

Hoy en Twitter, @MainorAlonso, me pasó este link y no he parado de llorar desde que lo vi (hipersensibilidad canceriana cortesía de la luna llena). Asics encontró una maravillosa manera de que los corredores no estemos solos. Véanlo. Es una idea genial, y sueño con que de alguna manera sirva para ver algunas caritas conocidas en NY, que me regalen esa fuerza que necesitaré en 42 kilómetros de carrera.

Mañana toca fondo en la UCR. Mañana vuelvo a correr. : )