¡Que tu voz se oiga en la Maratón de NY!


Hoy Asics pone a disposición de los amigos y familiares de los maratonistas de NY una página para darles apoyo a distancia: se trata de www.supportyourmarathoner.com, y con solo buscar a su corredor por nombre y apellido, le podrá dejar un mensaje.

El mensaje se proyectará en video, o en texto, en las pantallas que hay a lo largo del recorrido: imagínese lo que significa ver a sus personas más queridas en esa pantalla animándole a correr y disfrutar la maratón… ¡qué inyección de ánimo!

Yo espero ver muchas caritas conocidas, y bueno, se vale todo tipo de mensaje de apoyo, excepto la frase “ya falta poco” porque eso siempre es mentira y para alguien que corre 42 kilómetros, que falten 50 metros sigue siendo un montón. En este video podrán ver cómo funciona. Faltan 22 días para la Maratón de Nueva York. Pronto postearé los links para quienes quieran verla en vivo por internet, gracias a NBC New York, y el lunes ya tendré el BIB number para que puedan ir viendo paso a paso por dónde va la loca de la vuelta a la manzana.

Así veremos sus mensajes:

¡Cómo has cambiado… Nela!


A veces me da tanta risa ver cómo he cambiado.

Especialmente a las 4 am, cuando suena la alarma…

¡Buenos días!

  • ¿Qué te pasa levantándote a esta hora? Pues sencillo, hay que correr. Sonará muy cursi pero apenas suena, me sacudo la idea de seguir durmiendo visualizando New York. Porque donde yo vivo, seguir entre las cobijas con ese frío es una maravilla, pero siempre, siempre vale la pena levantarse y alistarme para entrenar. La meta está clarísima.
  • ¿Dónde están tus tacones? Guardados. Siempre me han encantado los tacones – y por mis dimensiones, los necesito – pero ahora sencillamente no los aguanto ni un día. Es como si el pie o la pantorrilla me gritaran “¡ponete las tennis, que me duele, carambas!”, y me veo por toda la casa descalza, en medias, flats, tennis, lo que sea menos tacones. Y por si fuera poco, ya piropeo un par de tennis por el color, el diseño, los cordones o la comodidad, como antes piropeaba un par de botas tacón vértigo.
  • ¿Qué estás comiendo? Bueno, sería una mentirosa si digo que dejé de pasar a la Pops por una milkshake – la diferencia es que sólo lo hago si siento que es un premio al entrenamiento. Ahora sin remordimiento alguno me puedo comer un plato-to-tote de pasta, sabiendo que es la gasolina para correr al día siguiente. Le he agarrado el gusto a desayunos y meriendas más fuertes; los batidos de proteína – riquísimos – y la barritas de energía.
  • ¡Ay qué aburrida! Diay sí, ya no salgo de noche. La última vez que fui al cine fue como a las 3 pm – tanda de adolescentes, error – y casi siempre por ahí de las 8 pm ya estoy cabeceando o buscando la almohada. Es lógico. Para despertarme temprano tengo que dormirme temprano, punto. Y no siento que me esté privando de nada. Cambié las salidillas nocturnas – que no eran muchas – por almuerzos, cafecito, lo que sea. Nadie se ha resentido, a veces me preguntan que por qué no voy de todas maneras, que no hace falta dormir tanto, pero qué va. Se siente la diferencia cuando uno tiene las 8 horitas de sueño; allá los que con menos rinden igual, dichosos. Yo a mis treintaytantos necesito ocho horas.

Storm shelter, de Asics. No me va con nada... que no sean tennis! Ideal para la lluvia

  • “Jale de shopping”. Sí, pero a otro lado. Me encantan los vestidos, pero me gusta más ir a ver tops, blusas o sudaderas para correr. Y que combinen con las medias. Y con la gorra. Y con los shorts. ¡Oh, vanidad!

Uno cambia. Corriendo cambia su manera de ser. Llego a la casa después de entrenar y me siento liviana, serena, relajada. Pienso más claro, no me ofusco por cualquier cosa. Tengo más fe en mí misma. Me exijo más. Veo más allá de los problemas inmediatos. Otro día podría hablar de cómo me ha cambiado el cuerpo – ya no me duele todo; pero me duelen cosas nuevas jajaja – pero sí, me veo y me siento distinta. A veces sigo siendo la misma muchacha que iba cantando las canciones de Madonna en el iPod, trotando; a veces soy aprendiz de maratonista, soñando que rindo 42 kilómetros. A seis meses de haber comenzado a correr, no he encontrado un mejor consejo que darle a la gente cuando dice que le gustaría hacer ejercicio, pero no sabe cuál: siempre les digo lo mismo.

“Corra.

Tennis, bloqueador solar y botella de agua: así comienza todo.”

Buen soundtrack para correr: Destination Lounge NYC

Tennis para correr, segunda parte


 

Asics GT 2160 (Asics significa Anima Sana In Corpore Sano)

El primer par de Asics ya rindió no sé ni cuántos entrenamientos, todos los fondos con los ChiRunners, las carreritas cortas y sí, la media maratón. Aquellas tennis terminaron empapadas al terminar la media, y ya les tocaba baño y cambio.

Runners acaba de traer la nueva colección de Asics, en colores más fuertes. y como mi pie sigue siendo el mismo – y afortunadamente, sin lesiones ni resentimientos – tocó relevarlas con otro par del mismo modelo, Gel GT 2160 (las elegí azules/turquesa). Son muy confortables, “envuelven” el pie sin presionarlo, además que la suela tiene unas ranuras profundas para que la pisada y el impulso sean más suaves. Igual no duraron mucho así de blanquitas, ya fuimos a entrenar y ayer corrí con ellas en la carrera de 8.5 kms del St. Jude.

Pero tan inspirador como un buen par de tennis para correr, fue ver hoy el documental Run for your life, acerca de la vida de Fred Lebow, el creador e impulsor de la Maratón de NY. No es porque sea llorona, pero de verdad la vida de este hombre que, como yo, nunca fue “el más rápido”, me inspiró montones y me emocionó hasta las lágrimas, porque soñó en grande y logró que un grupito de 20 que corrían en Central Park llegaran a ser 40 mil que ahora corren por los 5 distritos de la ciudad que no duerme. Cómo me hubiera encantado conocerlo y correr a su lado aunque fuera solo 100 metros.

Mañana escribiré sobre el documental y las notas mentales que tomé (gente y lugares que quiero buscar en NY). Por ahora, aquí están las nuevas tennis…. el turbo, tengo que ponérselos yo.

Fuerzas ajenas


Es muy difícil de explicar por qué cuando uno corre, y siente un aplauso, un grito de apoyo o sencillamente ve a lo lejos un rostro querido, el cansancio cede y los músculos toman un segundo “aire”.

Siempre me acuerdo de la carrera de ferretería Brenes-Barva, el año pasado. En el trayecto vi mucha gente conocida de Heredia, o ellos me vieron primero a mí y escuché, mientras corría “¡¡eso Nela, eso!!”. También hubo una cimarrona a la vuelta antes de llegar a la meta, y muchas viejitas lindas que estaban regando su jardín a esa hora, y nos bañaban de agua al pasar.

Correr se parece mucho a la vida, porque al final si uno llega o no llega a donde quiere llegar… ¡es cuestión propia! Nadie es culpable de que uno se quede a medio camino. Es a uno al que se le van las fuerzas, las ganas, el que pierde de vista el objetivo. A veces toca parar en media carrera, agarrar aire y decidirse a seguir, y en no pocas ocasiones toca salirse. Por supuesto que si llega, es mérito propio.

Pero esas señoras aplaudiendo, ese grito al lado del camino, o acordarse de que en la meta está la mamá de uno esperándolo con una botellita de agua, … esa fuerza ajena se inyecta en uno y como si fuera un gel potente, una bebida energética, te da un aire nuevo y volvés a retomar el paso alegre del inicio.

Cada vez que veo videos de la maratón de NY pienso que estaré sola. Sola en medio de 42 mil personas. Mi familia no estará ahí, sería demasiado difícil que Andrés me pueda ver en el camino o que en medio de ese gentío yo lo distinga, no habrá caras conocidas que sepan que esa que va ahí es Nela. Voy a estar sola corriendo, y al llegar a la meta estaré sola también, en medio de un mar de gente que no conozco.

Hoy en Twitter, @MainorAlonso, me pasó este link y no he parado de llorar desde que lo vi (hipersensibilidad canceriana cortesía de la luna llena). Asics encontró una maravillosa manera de que los corredores no estemos solos. Véanlo. Es una idea genial, y sueño con que de alguna manera sirva para ver algunas caritas conocidas en NY, que me regalen esa fuerza que necesitaré en 42 kilómetros de carrera.

Mañana toca fondo en la UCR. Mañana vuelvo a correr. : )

Tennis: un par de aliadas rumbo a NY


Tienda Runners Pavas. Elección de las tennis

Seamos sinceros, nos enamoramos de un par de tennis por el color, por el estilo, por el anuncio tan cool que sale en la tele, y preguntamos poco sobre la tecnología que hay detrás… o bueno, debajo de las plantas de nuestros pies.

Cuando se habla de deporte, y con mucha más razón de correr, usar tennis adecuadas es vital: te puede dar soporte, evitar lesiones, mejorar el paso. Y si se trata de entrenar para maratón, tener los tennis perfectos es básico.

Como conté en un post anterior, tuve dos pares de tennis nada más en los últimos 10 años: unos que usé solamente para ir al gimnasio, y los anduve de 2003 a 2009. Sí, qué relajo. Y cuando en el 2009 esos sucumbieron por haber comenzado a correr, vino otro par cortesía de mi mamá, que elegimos con poca ciencia y a puro ojo en un mall. ¡Todos coquetos!

Pregunté a varias personas, entre ellos a Gustavo López, atleta y colega periodista de deportes, y a Viviana Calderón, recién estrenada corredora de maratón, y la respuesta de ellos y de muchos atletas era Asics. Ya yo me lo imaginaba, y no es casualidad que Asics sea además la marca oficial de la Maratón de NY, uno de los patrocinadores principales. En Costa Rica, el nombre de Asics va unido a Runners, y a la vez al de Víctor López, propietario de la tienda y amante del atletismo, con 32 maratones a cuestas. 32. ¡Y yo apenas por la primera!

Con mucha paciencia le conté a Víctor acerca de mi plan de correr maratón, y me asesoró como se debe para buscar LAS tennis de correr, de verdad de correr. Descalza, vimos el arco del pie, el tipo de pisada, y me recomendó uno de los modelos más populares, dado que tengo una pronación promedio. Es este: GT 2150.

Las GT 250 Asics: bienvenidas al team

Aparte de ser super liviana, te da una sensación de buen agarre al tobillo, comodidad, y soporte para la segunda parte del paso, es decir, ese momento en que el pie completo toca la superficie. A partir de ahora estas son las “naves”, y me toca pilotearlas muy bien.

Por supuesto que un par de tennis no ganan carreras: tengo que sacarles provecho. Se supone que la vida útil promedio de un par de tennis de correr va de 700 a 1200 kms; así que vamos a ver hasta dónde vamos juntas ellas y yo.

Agradezco a Víctor el tiempo, la asesoría y la fe, porque estas bandidas y yo llegaremos a la meta en Central Park, eso es seguro. ¿De qué color son? No es importante, ellas llevan el peso mío y el de mi objetivo, y están listas para quemar calle conmigo. Pero como bien dice el dicho, el viaje de mil millas comienza con un paso. Sumado a la alimentación y el entrenamiento, este es uno de los más importantes.

Esta es la publicidad oficial de Asics; es probable que la hayás visto en revistas o vallas, pero si te fijás bien, lo más chiva es que la persona parece despojarse, bajo un chorro de agua, de emociones como estrés, ansiedad, tristeza o preocupación. Eso pasa cuando uno corre, en serio. Aún cuando el mismo estrés provenga de que no sepás si terminarás la carrera o no.

La campaña de Asics. Sound mind, sound body.

Estoy esperando con ansias el domingo para correr los 10k de la carrera Amnet. Como va Nery Brenes, tengo curiosidad de conocerlo y por supuesto, ver qué tiempo hace nuestro mejor velocista. Al rato no me deja tan botada…! jeje