Viernes de sorpresas, Domingo de felicidad (parte 1)


Sin palabras: en la meta, el viernes. El estadio Panathinaiko.

Sin palabras: en la meta, el viernes. El estadio Panathinaiko.

Quedé de contarles sobre dos sorpresas preciosas que me tenían aquí: la primera, fue que la organización me invitó a estar en un programa de tele, y ¡bueno, como dos minuticos estuve! Pero eso no fue lo bonito: fue que la entrevista me la hacían en el estadio donde terminaba la maratón.

Queda a distancia razonable de mi hotel, así que fui caminando… se me fue el alma a los pies cuando lo vi. Mármol, graderías impecables… 2500 años de historia. Las banderas de Grecia.

Fue genial haber visto antes de la carrera el estadio, porque eso me motivó muchísimo y me sirvió para mentalmente comprender que lo que hubiera que tolerar antes, valdría la pena. Típico yo, me hice la película mental de cómo sería entrar al estadio… uffff… y lleno de gente!

La entrevista fue rápida pero linda. Básicamente la pregunta era por qué vine hasta tan lejos por correr, y expliqué que para mí era importante correr la ruta original.

Por la tarde, la otra sorpresa me trajo un aprendizaje.

Los organizadores me permitieron estar en la conferencia de prensa con Dennis Kimetto y Florence Kiplagat. Kimetto, ni tengo que recordárselos, acaba de establecer el récord mundial en Berlín (2.02. 57). Yo estaba super emocionada de conocerlo, y por supuesto de poder preguntarle muchas cosas.

En cuanto arrancó la conferencia, por supuesto las preguntas fueron para él, que con un hilito de voz, muy poquitas palabras en inglés y no sé si timidez, o miedo, nos respondía a cuentagotas. A veces contestaba por él Florence, la otra keniana que también tiene récord mundial pero en media maratón, o respondía su representante.

Estas fueron mis preguntas.

“Dennis: ¿en quién pensó en cuanto cruzó la meta en Berlín y supo que rompía el récord?”.

“Iba en focado en hacer el tiempo previsto”. 

“Pregunta para ambos: ¿alguna vez corren por diversión, para distraerse o pasarla bien un ratito? ¿Correr sin reloj, por ejemplo”

Ésta pregunta solo me la contestó Florence.

“Para ser honesta nunca lo he hecho. No he probado a hacer eso desde que soy atleta”.

Salimos de la conferencia y me quedé pensando en que los dos tienen un talento increíble, que uno ni soñaría alcanzar, ni reencarnando. Y cuánto cambian sus vidas cuando lo descubren, y un entrenador los lleva a estos niveles de excelencia… Hace 5 años, Kimetto era un granjero. Ahora, con apenas 30, puede soñar con bajar ese tiempo, entrenando aún más duro.

Lo que no concibo, en mi pequeña mente de corredora aficionada, es que no tengan chance de disfrutarlo. Claro está, para ellos es su manera de sobrevivir, de dar un futuro a su familia; en cambio uno lo hace por diversión.

Me encantaría saber que lo disfrutan, un poquito. Porque para uno ellos son poco menos que rockstars… Queda mucho por aprender de ellos y su disciplina.

Paco Borao, AIMS; Dennis Kimetto, récord mundial de maratón vigente, y Florence Kiplagat, récord mundial de media maratón femenino. Yo, contenta, en medio.

Paco Borao, AIMS; Dennis Kimetto, récord mundial de maratón vigente, y Florence Kiplagat, récord mundial de media maratón femenino. Yo, contenta, en medio.

Aquí está la foto que todos queríamos. Por cierto, a la izquierda estaba Paco Borao, presidente de la AIMS (AIMS (Association of International Marathons and Distance Races), quien me habló con mucho cariño de sus visitas a Costa Rica para conocer el Estadio Nacional, y certificar carreras como Correcaminos.

Me quedo con esa pregunta: ¿Uno corre por diversión? ¿Por pasarla bien? ¿Lo ha intentado?

Esa era mi misión para el domingo: PASARLA BIEN.

Y así fue. Se los cuento en la segunda parte.

Advertisements