Acercándome a Atenas desde San José


¿Cómo va a ir uno a correr tan lejos y no entender por qué?

(Eso digo yo.)

Si uno va a ir a gastarse la vida en 42 km, debería saber por qué ahí. O tener buenos motivos.

La maratón de Atenas, en Grecia, aparte de ser la ruta original, es una maratón poco conocida. Menos de 10 mil corredores. Ruta complicada. Nada de planos bonitos ni público alegre. No. Es enfrentarse a ese paisaje que recorrieron los griegos, cuando tenían que alertar a su gente en Atenas de que los persas, vencidos en Maratón, iban hacia su ciudad tomando un atajo, con sus barcos.

Yo pensaba que muchos maratonistas o corredores conocían la historia de la maratón, que sabían de un tal Filípides, pero poco a poco me he dado cuenta de que no es tan común que se conozca el por qué de los 42 km y todo lo que provocó esa distancia.

Y bueno. Para eso están los libros, la historia, y los expertos.

imageSe me ocurrió que antes de irme, por cultura general, y por qué no, como motivación extra para la carrera, podría pedirle a la gente de Nueva Acrópolis que me ayudaran a tener la información histórica necesaria para entender el contexto de Grecia, de las guerras médicas, de la batalla de Maratón y por supuesto, de la figura del famoso y misterioso Filípides.

¡No pude haber elegido mejor fuente!

Para los que no los conocen, Nueva Acrópolis es una asociación cultural que se dedica al estudio y la difusión de la filosofía clásica. Una maravilla. Están en muchos países, y en Costa Rica, hace 20 años, han dejado huella. Si no han ido a sus cursos, seguramente los habrán visto en diciembre, haciendo un enorme donativo a la Teletón. Son gente joven que retoma todo ese legado de los grandes nombres de la historia de la filosofía, y los repasa, y los pone en contexto.

Cuando les escribí les conté que quería aprender sobre Grecia y la maratón, y que si me darían una clasecita, me dijeron que sí, que con gusto. ¡Vaya clase!

Marianela Castro Nieto preparó una completísima clase que se me fue volando. Mapas, videos, batallas. Atenas. Troya. Creta. Guerras. ¡Y yo en tennis, deseando salir espantada a correr a la par del ejército griego a ver en qué ayudaba!

No solamente me sirvió para comprender la dimensión histórica de este deporte, sino para apuntar cosas que quiero ver, que quiero preguntar allá en Atenas. Por ejemplo: si la batalla de Maratón fue el 12 de set. del 490 a.C., ¿por qué entonces la maratón de Atenas la hacen en noviembre? Sería épico correr el mismo día.

 ¿Corrió Filípides una “ultra” de 240 km antes de la famosa carrerota de 42, cuando fue a pedir ayuda a Esparta?

¿Por qué nunca mencionamos que aparte de que él iba como alma que lleva el diablo hacia Atenas… detrás suyo también iba TODO el ejército griego? ¡Imagínense la clase de condición física, ganarle en batalla a los persas, forzarlos a la huida, y luego… apúrele, porque hay que ir a avisar a la casa que van para allá!

Adjunto la altimetría de la Maratón de Atenas. La original. (comienza de der. a izq.)

ALTIMETRIA

Como podrán ver, por semejantes ascensos, uno no va a ponerse “gallito” a decir que va a ir a hacer equis tiempo, pero lo que sí sé es que aunque no haya multitudes ni edificios impresionantes como en Nueva York, o una Torre Eiffel coqueta saludando a la izquierda, sino un camino medio solitario hacia Atenas, sí iré muy inspirada en esa valentía y esa pasión de los guerreros que una vez corrieron sin tennis, sin hidratante, sin geles, sin Garmin, por ese trayecto.

Por cierto. Filípides, presumen algunos historiadores, podría haber  completado en 2 horas los 42 km.

¡Qué grande!