Atenas, vista y vivida por un griego.


10608911_10152324858257643_1254412215_nHay miles de escenas y momentos que puedo imaginar de la maratón de Atenas. Pero solamente quien la ha vivido puede contarlo con tanta propiedad. Como lo hice antes con París, recurrí a un amigo que encontré en twitter – ¡bendito twitter! – para que me narrara la verdad sobre esta maratón. Porque sobre Atenas, muchachos, no hay mucha información, pero sí muchos mitos… ¡y esta imaginación volátil, la mía!

Sé que hay algunos ticos, muy poquitos, que han corrido esta maratón. Pero me gustó también tener el punto de vista de uno de ellos, un griego, que miren nada más la cara que llevaba al llegar al estadio… Wow. Eso es a lo que uno aspira. ¿Cuánto vivió antes de esa sonrisa?

Los dejo con el relato / entrevista de Panagiotis Balokas. A ver si a ustedes, como a mí, se les eriza la piel imaginando esta carrera, épica, valiente e histórica.

Primero, contame algo acerca de ustedes, los griegos. 

Los griegos somos personas muy cálidas. Ciertamente la crisis financiera nos pone muchos problemas en la cabeza, pero aún así, somos buenos anfitriones. Hay miles de cosas que ver en Atenas, y dudo que tengas tiempo de verlo todo antes o después de la carrera. ¡Mucha caminata! La gente joven habla inglés, así que les puedes pedir direcciones fácilmente.

¿Qué tan empapados y orgullosos están los atenienses de la historia de la Batalla de Maratón, y cómo esa batalla dio origen a todas las maratones alrededor del mundo?

No solo los atenienses, los griegos en general saben mucho sobre la Batalla, en 490 a.C. Fue una de las más grandes batallas contra los persas, una de las más grandes batallas de las Termópilas. – ¿Viste la película “300“? -. Fue un periodo muy vibrante para Atenas como ciudad. Pero hay muchos malentendidos acerca de Filípides y su historia,  y a veces ni los mismos griegos los saben. Por ejemplo, la gente cree que Filípides murió de fatiga luego de correr de Maratón a Atenas, al anunciar la victoria sobre los persas. ¡Y no fue así! De hecho hizo algo mucho más admirable.

Cuando los persas se acercaban a Atenas, el general Milcíades envió a Filípides a Esparta para pedir ayuda: la distancia es de 246 km, y la recorrió en dos días. Hoy, en memoria de Filípides hay una carrera famosa mundialmente, llamada “Spartathlon“.  Es una de las carreras más duras del mundo, que sale del Acrópolis de Atenas, y termina en Esparta. Pero hay más. Cuando Filípides llegó a pedir ayuda, los espartanos estaban en medio de una fiesta religiosa y no la podían detener porque esto enojaría a los dioses. Así que Filípides regresó a Atenas con las manos vacías… sí! Recorrió de nuevo los 246 km. Casi 500 km en apenas días. Creo que hasta el día de hoy, solo dos corredores han repetido esta hazaña: Yiannis Kouros, una leyenda entre los “ultra” maratonistas, que ha roto al menos 160 récords; y Maria Polyzou, la más famosa corredora de todos los tiempos. En fin, sí hubo un corredor que trajo el mensaje de victoria a Atenas, y sí, probablemente murió luego de gritar “Nenikikamen“, que significa “Hemos ganado” en griego antiguo. Pero no fue Filípides…

¿Por qué te inscribiste en esta maratón, sabiendo de las cuestas que tiene?

Bueno, la verdad es que… ¡yo no sabía de las cuestas! A ver, te voy a contar cómo fue que comencé a correr y terminé inscrito en la Maratón de Atenas.

En el verano de 2012 vi un anuncio de una carrera de 12 km que Nike organizaba. Me dije “¿por qué no?”. Comencé a entrenar, corrí, me gustó, y así me picó el “gusanito” por correr. En noviembre del mismo año era la maratón, pero había distancias de 5 y 10 km. Le dije a un compañero de la oficina que corriéramos 10, pero me dijo “lo siento, es que voy a correr los 42. ¡Eso me dejó abrumado! Para mí una maratón no era lo que la gente “ordinaria” hacía. Igual me inscribí en 10, y al terminar me fui a apoyar a mi amigo Themis, y pude ver a otros corredores. En ese momento sucedió algo increíble, vi a un atleta con discapacidad y sí, claro que se veía cansado, pero se veía tan contento… Fue una experiencia increíble. Casi lloré, y me prometí correr la maratón. Pensé: “si él puede, yo puedo”, y me lo dije con toda la admiración por ese atleta.

Me inscribí para el 2013 y no fue sino hasta dos meses antes que supe de los ascensos. Con mis amigos, manejamos por la ruta de la maratón y me di cuenta que de verdad estaba loco. Yo no entrené con un entrenador, lo hice solo. Hay que entrenar cuestas para esta carrera, y yo no lo hice. Sin embargo, creo que siguiendo un programa de maratón, uno llega a la meta. Los últimos kilómetros se recorren con el corazón.

¿Cómo es el clima en noviembre en Atenas?

El clima en Noviembre en Atenas es el típico de otoño: impredecible. Puede ser tan bajo como 10ºC, o tan alto como 25ºC. Pero de seguro, no es frío. La humedad es el problema. En 2013 cuando corrí esta maratón, tuvimos 23 grados y mucha humedad. Condiciones difíciles para correr… El favorito de los élite masculino se retiró en el kilómetro 15, por deshidratación. La famosa Paula Radcliffe también se retiró en el 2004 por la misma razón. Tienes que tomar mucha agua, y reponer electrolitos en esas condiciones, y cuidar mucho tus pies porque hay alta probabilidad de ampollas en este clima. Yo tuve ampollas desde el kilómetro 18. Cometí varios errores – era mi primera maratón- pero ya aprendí de ellos.

Ya me asustaste con la ruta. Describímela por favor.

Creo que se puede dividir la ruta en tres partes: la primera, hasta los 10 km. Es totalmente plana y es un buen calentamiento para el resto de la carrera. Hay que tener cuidado de no ir muy rápido por la adrenalina, porque esa ansiedad luego se paga caro. La segunda parte es de los 10 a los 32 km. Para mí, esa es la carrera: es una elevación contínua, aún con una bajadita a los 15, hay muchos giros y no mucho público para animarte. Tus piernas se cansan y tu mente también se rinde. Durante estos 22 km puede que cometas errores que lamentarás después, o puede que termines fuerte la carrera. La última parte, de los 32 a los 42, es la más sencilla para las piernas y la cabeza. Desde el km 28 comienzas a entrar a los límites de Atenas. Y ahí comienza la fiesta. Público, música, amigos que te esperan… todo se hace más fácil, creo yo. Ya la ruta se convierte en un suave descenso. Si guardaste energía antes, este es el momento para acelerar.

20x30-ACMW0564Contame lo más emocionante de la carrera.

Hubo momentos que aún me erizan la piel… Primero, en esas aburridísimas cuestas, vi a una señora de 75 años, en silla de ruedas, animándonos a todos… ahí, en el medio de la nada, nos gritaba “bien hecho”…! Luego en el km 30, encontré a mis amigos y mi familia que me estaban esperando…Fue un sentimiento increíble luego de esas cuestas. Ellos te dan fuerza para seguir.

A lo largo de la ruta hay muchas bandas, tocando música. De verdad se te para el pelo cuando escuchas los tambores, suenan como tambores de guerra. Usualmente están por debajo de los puentes… así que el sonido es impresionante!

Pero nada se compara a llegar al estadio Panathinaiko. Los últimos dos kilómetros son una fiesta. Música, miles de personas gritando y la vista del estadio… puedes oír al público! ¿Sabías que este estadio lo construyeron en 338 antes de Cristo? Es una experiencia única en la vida. Ninguna otra maratón te da la sensación que tienes aquí, de terminar en un estadio construido hace miles de años. Al entrar al estadio se te olvidan las ampollas, el dolor, el sufrimiento. Yo sonreía, la estaba pasando como nunca en la vida.  Y luego, en unos cuantos metros, luego de cruzar la meta, las emociones se me desbordaron y estallé en lágrimas… de alegría.

Tal vez lo viví así de intensamente por ser mi primera maratón. ¡Nunca se olvida la primera maratón! Claro que no es Boston, ni Berlin. Es empinada, y en ciertos tramos sientes que estás en el medio de la nada. ¡Ni siquiera es elegible la ruta para establecer récords!  Por eso los corredores famosos no vienen. ¡Pero aquí es donde todo comenzó! Creo que todo corredor que ame la maratón debe correr una vez aquí.

Panagiotis 

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Acercándome a Atenas desde San José


¿Cómo va a ir uno a correr tan lejos y no entender por qué?

(Eso digo yo.)

Si uno va a ir a gastarse la vida en 42 km, debería saber por qué ahí. O tener buenos motivos.

La maratón de Atenas, en Grecia, aparte de ser la ruta original, es una maratón poco conocida. Menos de 10 mil corredores. Ruta complicada. Nada de planos bonitos ni público alegre. No. Es enfrentarse a ese paisaje que recorrieron los griegos, cuando tenían que alertar a su gente en Atenas de que los persas, vencidos en Maratón, iban hacia su ciudad tomando un atajo, con sus barcos.

Yo pensaba que muchos maratonistas o corredores conocían la historia de la maratón, que sabían de un tal Filípides, pero poco a poco me he dado cuenta de que no es tan común que se conozca el por qué de los 42 km y todo lo que provocó esa distancia.

Y bueno. Para eso están los libros, la historia, y los expertos.

imageSe me ocurrió que antes de irme, por cultura general, y por qué no, como motivación extra para la carrera, podría pedirle a la gente de Nueva Acrópolis que me ayudaran a tener la información histórica necesaria para entender el contexto de Grecia, de las guerras médicas, de la batalla de Maratón y por supuesto, de la figura del famoso y misterioso Filípides.

¡No pude haber elegido mejor fuente!

Para los que no los conocen, Nueva Acrópolis es una asociación cultural que se dedica al estudio y la difusión de la filosofía clásica. Una maravilla. Están en muchos países, y en Costa Rica, hace 20 años, han dejado huella. Si no han ido a sus cursos, seguramente los habrán visto en diciembre, haciendo un enorme donativo a la Teletón. Son gente joven que retoma todo ese legado de los grandes nombres de la historia de la filosofía, y los repasa, y los pone en contexto.

Cuando les escribí les conté que quería aprender sobre Grecia y la maratón, y que si me darían una clasecita, me dijeron que sí, que con gusto. ¡Vaya clase!

Marianela Castro Nieto preparó una completísima clase que se me fue volando. Mapas, videos, batallas. Atenas. Troya. Creta. Guerras. ¡Y yo en tennis, deseando salir espantada a correr a la par del ejército griego a ver en qué ayudaba!

No solamente me sirvió para comprender la dimensión histórica de este deporte, sino para apuntar cosas que quiero ver, que quiero preguntar allá en Atenas. Por ejemplo: si la batalla de Maratón fue el 12 de set. del 490 a.C., ¿por qué entonces la maratón de Atenas la hacen en noviembre? Sería épico correr el mismo día.

 ¿Corrió Filípides una “ultra” de 240 km antes de la famosa carrerota de 42, cuando fue a pedir ayuda a Esparta?

¿Por qué nunca mencionamos que aparte de que él iba como alma que lleva el diablo hacia Atenas… detrás suyo también iba TODO el ejército griego? ¡Imagínense la clase de condición física, ganarle en batalla a los persas, forzarlos a la huida, y luego… apúrele, porque hay que ir a avisar a la casa que van para allá!

Adjunto la altimetría de la Maratón de Atenas. La original. (comienza de der. a izq.)

ALTIMETRIA

Como podrán ver, por semejantes ascensos, uno no va a ponerse “gallito” a decir que va a ir a hacer equis tiempo, pero lo que sí sé es que aunque no haya multitudes ni edificios impresionantes como en Nueva York, o una Torre Eiffel coqueta saludando a la izquierda, sino un camino medio solitario hacia Atenas, sí iré muy inspirada en esa valentía y esa pasión de los guerreros que una vez corrieron sin tennis, sin hidratante, sin geles, sin Garmin, por ese trayecto.

Por cierto. Filípides, presumen algunos historiadores, podría haber  completado en 2 horas los 42 km.

¡Qué grande!