Lo que uno quisiera ser en la vida


Antes contar qué pasó aquel domingo de la carrera: ella merece un capítulo aparte.
Acompañé a Fernando, Fernando y Sergio a la expo – a la que fuimos dos veces – . Entre su buen humor y el vivir a través de su primera maratón en New York, y mi tercera ahí, la experiencia tenía otro color.
Saliendo del centro de convenciones ese sábado, sucedió algo que se sumó a la cadena de encuentros inesperados: en un stand de Abbott, justo el de los Six Major Marathons, estaba una mujer menudita, de cabello gris, sonrisa amable y ojos chispeantes, firmando autógrafos.
“Hey. Hey porfa, necesito hablarle, ¿no importa? ¿Me esperan?” Amablemente esperaron a que hiciera la fila, que era corta, y ahí estaba yo, hablando con una mujer récord, una leyenda. Joan Benoit Samuelson.

12194094_10153270750522643_1912675959_oLa mujer que ganó maratón en las Olimpiadas de Los Angeles 84 – la primera campeona olímpica de la maratón femenino – con aquella figurita casi infantil, la misma que destrozó los cronos en 2:22.43 en Boston, 1983. La mujer que cada año narra en televisión la maratón de Chicago – esa carrera en la que hizo 2:21.21 en 1985. Leyenda, punto.

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“Nela, Have a lucky #7 Marathon in NYC” Joan Benoit Samuelson

No me quedé mucho rato conversando con ella – para no aburrirla le hice un breve resumen de mi condición médica – pero le expliqué: “Ya estoy bien. Corro porque me gusta mucho y esta es mi séptima maratón, la tercera aquí en NY”.
Con una carita muy tierna y poniéndome atención, en un gesto de preocupación casi maternal, me dijo “Oh. Tenga cuidado, ¿verdad? Mañana, cuídese.” Y me firmó su foto, mientras le dije “Hey, me gustaría que vaya a correr a Costa Rica”. Anotó su e mail, y nos despedimos. Me encantó lo que me escribió.
Jamás podré ser como ella – lo de ella era un talento natural, es una de las más grandes leyendas del atletismo – pero sí sentí bonito cuando nos despedimos, y quise soñar que cuando tenga su edad, me vea así, fuerte, atlética y feliz. Que yo quisiera ser un poquito así.

¿Más coincidencias lindas? Faltaban las mejores. Estamos a menos de 24 horas del disparo de salida. Buenas noches, New York.