Cómo suena NY


“A New York state of mind”, de Billy Joel. “New York, New York” de Frank Sinatra. “English man in New York”, de Sting. Hay cientos de canciones que, por el título o sencillamente por el feeling, te transportan a esa ciudad. Algunas ni siquiera hacen referencia a NY en sí, como “I`ve got the world on a string”, cantada por Michael Bublé, pero se parecen a la ciudad, y punto.

La música es muy importante para mí, todos los días. Y a la hora de correr, mucho más. Como casi cualquier fiebre, tengo mi “playlist” de música para correr (de hecho he estado pensando en postear algo sobre la relación música/rendimiento en el deporte) pero advierto, mi playlist para correr incluye desde DJ Tiesto hasta Juan Luis Guerra y Audioslave, con Calle 13, Bajofondo y U2, pasando por Debi Nova y las Pointer Sisters.

Pero en el caso de NY, no solamente suena a bocinas, automóviles y gente. Tiene música que la retrata. Creo que en general casi todos los temas de Billy Joel me remontan a NY, y algunos de Madonna.

A lo largo de esta larga preparación para la maratón de NY del 2011 iré posteando en el blog algunas de esas canciones, unas parecerán muy clásicas, otras tal vez “nada que ver”, pero bueno, son los temas que sin cerrar los ojos me llevan allá. y a veces los uso también para correr.

Este es uno de ellos. Para mí así suena NY. ¿Qué les parece?

La vuelta a la manzana… a la Gran Manzana.


Faltan 353 días. Será mi tercera visita a Nueva York, pero la primera vez que la recorra en tennis, sudando y tomando agua en lugar de Starbucks.
Este año confirmé mi pasión por correr. Comencé a hacerlo sin pensar en el 2009, y en abril de 2010 ya me había propuesto correr mis primeros 10 kilómetros. Y vinieron otros diez. Y otros diez. Y otros diez. Y esa liberadora sensación de la salida, la alegría del pelotón que se desgrana a lo largo del recorrido, el playlist del iPod cantándome al oído la música que me anima a moverme: diez carreras, cien kilómetros: mis tennis y yo queremos algo más.
La maratón de Nueva York parece una meta demasiado grande para una mujer de contextura pequeña: 100 libras, un metro 52 centímetros, poca experiencia en el asfalto pero unas ganas imparables de lograrlo. No lo voy a negar: ver al minero chileno Edison Peña completar su recorrido, con todo y lesión en la rodilla, me motivó tanto y fue el empujón final para tomar esta decisión.

El 6 de noviembre de 2011, si todas las condiciones me lo permiten, estaré dándole una vuelta a la manzana. En mi país eso significa darle una vuelta a la cuadra. Pero qué cuadra.
Es una vuelta de 42 kilómetros en la ciudad más famosa del mundo; una de las que más me gusta. Con todo el brillo de Broadway, el MoMA, sus rascacielos y esa enorme cicatriz llamada Zona Cero.
Me animo a pensar que puedo hacerlo en 5 horas. No lo sé. Para eso es este blog: para ir contando el proceso, los entrenamientos, las anécdotas camino al 6 de noviembre, mi cariño por esta ciudad que conocí en 1991, y redescubrí en el 2009, y el reto personal que creo que representa para todos los que amamos correr el soñar con cruzar la meta ahí, en Central Park.
Si me quieren acompañar leyendo, con los tennis puestos o sencillamente como más nos ayuda a los que corremos, haciendo porras desde la barrera, bienvenido. Aquí comienza mi inolvidable vuelta a la manzana. De antemano disculpe si me pongo muy seria a ratos: soy periodista, ¡nadie es perfecto!