Fuentes de motivación


Tan importantes como el grupo, las tennis y la meta en sí misma: he encontrado en este camino de correr que la mente es una poderosa maquinaria que tiene que estar bien entrenada, y por eso me alegra poder incluir en el proceso libros como Marathon Stories (ya me lo leí, me encantó) y ahora, otra película y un libro que parece interesante.

Run for your life, imperdible para los que queremos correr en NY

Comencemos por el documental: “Run for your life”. Un inmigrante que ni siquiera corría tan rápido se atreve a soñar con una maratón en Nueva York, en tiempos en que correr era… “raro“. Este hombre barbudo y de ojos pícaros me sacó las lágrimas y me convenció de que los que están locos son los que no sueñan, y no mueven el mundo para  hacer que las cosas pasen. Más de 30 años después, ese grupito de gente “rara” que corría con él se convirtió en un hermoso pelotón de 4o mil almas que recorren Nueva York de arriba a abajo, en un solo día, robándole protagonismo a los carros, los edificios y el glamour. Me gustó montones, y qué música, ¡qué música setentera! También me sirvió para conocer a los personajes que hicieron que correr fuera “cool” en la ciudad que no duerme y más allá.

Y el libro es “Running in Literature”. Desde que vi a su autor, Roger Robinson,  en el otro documental, “Spirit of the Marathon”, quedé con la curiosidad de informarme más acerca de cómo a través de la humanidad, correr ha sido inspiración, batalla y sí, también historia. No lo he comenzado y se ve bastante denso, pero lo bonito es no quedarse solamente en correr por correr, sino en comprender lo que ha llevado al ser humano a hacerlo desde tiempos en que sin tennis, monitores ni tecnología el corredor más rápido se llevaba la gloria.

Además, he andado un poco baja de pilas estos días. No lo sé explicar. Hasta me he sentido un poco “rala” para correr. Pero en contraste, estos dos alicientes me cargan la motivación, y saber que algunos de mis compañeros del grupo hoy hicieron un tiempazo en la maratón de Boston, también me sirve para volver a empezar con ganas. A cualquiera le pasa: lo importante es no quedarse en el bajón, sino cargarse para correr 10, 20 o 30 kms, lo que venga.